Otro vez una respuesta insólita del 911 puso bajo la lupa la ineficiencia de los operadores
Esta semana un fiscal se quejó de un error clave en el caso Ivana Garcilazo. Y ahora a una víctima le dijeron que ella misma debía ir al lugar donde la geolocalización le marcaba que estaba el celular que le habían robado

Sábado 21 de Octubre de 2023

Por segunda vez en la semana la actuación de un operador de la central del 911 en Rosario quedó bajo la lupa. Primero fue una queja pública que hizo el fiscal de la Unidad de Homicidios, Gastón Avila, en el contexto de una llamada que realizó el sábado 30 de septiembre tras el crimen de Ivana Garcilazo un taxista al 911 mientras perseguía a los prófugos. En esa oportunidad el operador cerró el diálogo con el chofer con un “nosotros sabemos cómo hacer nuestro trabajo”. El fiscal se quejó ya que indicó que si el operador hubiera atendido el reclamo tal cual lo efectuó el chofer, quizás se hubiera logrado la detención Damián Reifenstuel, hoy prófugo, se presume que en Bolivia. El segundo hecho ocurrió este viernes por la mañana cuando, tras el robo de tres celulares y una cartera con efectivo y tarjetas varias en Génova al 1300 por parte de dos ladrones motorizados, una de las víctimas llamó al 911 y le indicó al operador que contaba con la geolocalización de los aparatos robados, y este le respondió que ella debía dirigirse al lugar para favorecer que fueran localizados y recuperados.

El robo de celulares es uno de los delitos más padecidos por los vecinos de la ciudad. Un atraco que coloca a la víctima en un completo estado de vulnerabilidad y ante un amplio menú de trámites a realizar en poco tiempo. Pero si este hecho, que ya es de por sí un calvario, cuenta con la falta de resolución desde un centro neurálgico para el combate del delito como es la central del 911, el escenario se complejiza.

El 911 es un servicio gratuito de llamada que centraliza todas las emergencias relacionadas a Bomberos, Comando Radioeléctrico, Defensa Civil, entre otros. Según información oficial suministrada en agosto pasado, la provincia invirtió 35 millones de dólares para mejorar el sistema del 911, lo que convirtió hoy "en el más moderno en la Argentina”.

>>Leer más: Vecinos del centro colocaron carteles avisando sobre robo de celulares en la zona

“El Sistema de Emergencia 911 y Centros de Operaciones Policiales está conformado por dos Centros de Comando y Control en Rosario y en Santa Fe, junto a 12 Centros de Despacho Remotos que funcionan en Cañada de Gómez, Casilda, Esperanza, Firmat, Funes, Rafaela, Reconquista, San Lorenzo, Santo Tomé, Venado Tuerto, Villa Constitución y Villa Gobernador Gálvez. Además, incluye otros Centros de Operaciones Policiales: Central (Casa Gobierno de Rosario), Rosario, Santa Fe, Rafaela, Reconquista, San Lorenzo y Venado Tuerto”.

A dos cuadras de la comisaría

Génova al 1300, entre Joaquín V. González y Lenzoni, a menos de 200 metros de la comisaría 9ª. Este viernes una mujer de 51 años que caminaba junto a sus dos hijos de 14 y 16 años hacia la parada de colectivos, acompañándolos al colegio, fue abordada por dos ladrones en moto en lo que se desarrolló como un robo de manual. Fue a las 6.30. Los dos ladrones circulaban en una moto de baja cilindrada, de 110 centímetros cúbicos. Ambos llevaban cascos. El acompañante bajó arma en mano y fue directamente sobre las tres víctimas.

image (1).jpg

Uno de los detenidos en Bielsa al 5400 trasladado por la policía.

A la mujer le robaron la cartera donde llevaba la billetera con dinero en efectivo, tarjetas y el celular. En medio de la sorpresa y la desesperación, a la mujer se le trabó la correa de la cartera en un aro, lo que fue reprendido por el ladrón con un culatazo en la cabeza. Tras esto, el ladrón fue sobre los adolescentes, a quienes les robó los celulares. Todo frente a un local comercial con cámaras de videovigilancia. Completada la faena, los ladrones se fueron por Génova hacia el Oeste.

Las tres víctimas regresaron a su casa, donde la mujer le contó a su hijo mayor lo ocurrido. Entonces se dividieron tareas. Mientras ella realizaba la denuncia en la comisaría 9ª, de Joaquín V. González al 900, el muchacho rastreó los dispositivos, ya que tenían sistema de geolocalización. El sistema le mostró en un mapa que los aparatos “se encontraban en movimiento”. Luego notó que se detuvieron en una zona de barrio Ludueña.

>>Leer más: Detuvieron a una banda acusada de robar celulares en un conocido boliche rosarino

El sistema le indicaba que dos de los tres celulares estaban en la cuadra delimitada por Larrea, Gorriti, Bielsa y Liniers. Entonces, con sentido común, llamó al 911 para advertir que tenían en tiempo real la ubicación de los celulares. Pero la respuesta del operador no fue ni la que esperaba ni la que necesitaba.

Geolocalización

El joven contó a La Capital que pasó por dos operadores antes de llegar a un tercero que fue quien tomó la llamada. Ante los dichos del muchacho, el operador le dijo que debía ser él quien debía ir al lugar que indicaba el geolocalizador, una de las zonas más peligrosas de un barrio azotado por la violencia. Ante ese planteo, el muchacho le respondió que le parecía disparatado lo que le decían. Que no se podía acercar, que no tenía movilidad pero que además no iba a meterse en esa zona porque le resultaba peligroso.

La respuesta del otro lado de la línea fue que no podían hacer nada. El muchacho pidió que lo acompañara un patrullero hasta el lugar y la respuesta fue: “Los móviles no están para eso”. Fue así que la conversación entró en un terreno acalorado hasta que se cortó.

image.jpg

Secuestro de elementos que le fueron incautados a los dos detenidos.

“El problema que se presenta es que nadie está preparado para que te roben, pero además el que te atiende es un civil inexperto al que ponen de operador con un curso de un mes en comunicación e informática. Por eso tenemos los problemas que hay con las comunicaciones. Así pasó en el caso Ivana Garcilazo”, dijo molesto un policía de calle.

>>Leer más: Marcha en Arroyito en reclamo de seguridad tras el crimen en la autopista

Con el devenir de la mañana, efectivos del Tercio Bravo que patrullaban Ludueña observaron en inmediaciones de Bielsa al 5400 a dos hombres con casco en una moto de similares características a la descripta por la víctima del robo en calle Génova al 1300. Entonces comenzó una persecución que finalizó cuando ingresaron a un domicilio dejando la moto. Allí detuvieron a Emiliano “Colorado” M., de 18 años, y a Matías Ezequiel Q.G., de 38. Además, fue demorada Noelia Marisa M., de 39, por entorpecer el procedimiento.

Los policías secuestraron una pistola calibre 9 milímetros marca Browning con cargador extendido con 17 proyectiles y numeración limada y una pistola calibre 22 cargada que respondía a la descripción de la víctima, ya que el arma tenía particularidades. La pistola 9 milímetros estaba en el baúl de la moto. También incautaron una caja con 20 cartuchos calibre 32, un casco azul y otro celeste y una moto 110 marca Keller sin patente.

“Se secuestró una campera que la víctima había apuntado que tenían puesta los masculinos. También celulares, uno de ellos de la víctima, y el dinero en efectivo exacto que la víctima dijo que le robaron”, explicó el jefe del Comando Radioeléctrico, Diego Santamaría. Mientras el Comando realizaba las detenciones, una vecina que pasaba por el lugar reconoció al “Colorado M.” como la persona que días atrás había disparado contra su domicilio, ubicado a unas quince cuadras del lugar de la detención. Los detenidos y el secuestro de elementos quedaron a disposición del fiscal de Flagrancia, Fernando Dalmau.