Domingo 07 de Marzo de 2010
"Nunca estuve vinculado a barrabravas. Nunca había tratado con abogados y no tengo nada que ver con lo que pasó. Esto es inexplicable para mí y ojalá lo que me pasó no le pase a nadie más". Javier Avejera, un viajante y vendedor de baterías de 34 años, es uno de los cuatro hombres, todos ellos amigos de la infancia en barrio Acindar, que a última hora del viernes recuperaron la libertad tras estar presos un mes sospechados de haber participado en la emboscada ocurrida el 4 de febrero contra la barra brava de Newell’s Old Boys y en la que perdió la vida el chico Walter Cáceres. La pesadilla para esos hombres parece haber llegado a su fin el viernes, luego de que una resolución judicial los excarcelara hasta que la situación judicial se resuelva.
Si bien la jueza Raquel Cosgaya, quien investiga los entretelones de la trágica emboscada a hinchas leprosos, aún no se expidió sobre la cuestión de fondo, todo hace pensar que Avejera y sus compañeros, Mauricio Centurión, José Orellana y Walter Sauco, estarían cerca del sobreseimiento en la causa.
Para Avejera, el hecho de que la magistrada les haya otorgado la sustitución de prisión preventiva es una señal de confianza que se asemeja a un triunfo. Y no pone reparos en agradecer a la magistrada, a sus abogado defensores y "a familiares y amigos que se movilizaron" para apoyarlos.
Presos