No hallan al conductor que mató a un peatón en la zona norte
A 72 horas de la muerte de Raúl Vadalá, el nombre de quien lo atropelló con un Renault 12 desvencijado es una incógnita. Ayer por la mañana fueron sepultados los restos de Vadalá, ex cabo de la policía rosarina de 55 años, en el cementerio de Granadero Baigorria. Lucía, su hijastra de 12 años que también fue atropellada, se reponía en el hospital Víctor J. Vilela.

Jueves 05 de Junio de 2008

A 72 horas de la muerte de Raúl Vadalá, el nombre de quien lo atropelló con un Renault 12 desvencijado es una incógnita. Ayer por la mañana fueron sepultados los restos de Vadalá, ex cabo de la policía rosarina de 55 años, en el cementerio de Granadero Baigorria. Lucía, su hijastra de 12 años que también fue atropellada, se reponía en el hospital Víctor J. Vilela.

Algunos vecinos de la zona rural al este del barrio Nuevo Alberdi aseguran conocer la identidad de quien conducía el auto que quedó estacionado a la vera del camino. Y ese nombre resuena en cada negocio donde se juntan más de dos clientes.

"No queremos hablar. En pocas horas recibimos muchas malas noticias", se excusó un familiar de la víctima. Vadalá fue embestido el lunes a la tarde en la avenida Villa del Parque entre Alberini y Cullen Ugarte.

Raúl había caminado unos 900 metros desde su casa, ubicada sobre Cullen Ugarte en una zona de hornos de ladrillo, hasta la punta de las líneas 107 Nuevo Alberdi y el 102 Rojo para esperar la llegada de sus hijos. Una vez que los chicos llegaron, los tres regresaron caminando por la avenida Villa del Parque hacia Cullen Ugarte. En realidad se trata de una calle angosta de pavimento rodeado de yuyales que en algunos lugares crecen hasta los dos metros. La falta de veredas no da más opción que caminar por la calle.

Por ahí iban los tres cuando por su destino se cruzó un Renault 12 color ladrillo que circulaba por la avenida con rumbo norte-sur. El auto los embistió. Raúl cayó debajo del vehículo. Lucía sufrió fracturas en una pierna. El tercer hijo de Raúl, Luciano, salió corriendo a buscar ayuda a su casa. "Fue una crueldad. El hombre quedó atrapado bajo el auto. El tipo le dio marcha atrás y adelante. El cuerpo del hombre quedó trabado abajo", contó un vecino.

Raúl murió aplastado en el lugar. El conductor se bajó y salió corriendo antes de que llegara gente. Sobre el auto quedaron un kilo de pan, un vino y una soda. Ningún documento.

"No hay mayores novedades", indicó una fuente policial consultada ayer. El último propietario legal del auto lo transfirió en 2001 y es ajeno a lo ocurrido.

En el barrio los vecinos cuchicheaban un nombre de pila, ligado a los hornos de ladrillos, situados cerca de donde vivía Raúl Vadalá con su pareja y sus dos hijastros.

"El tipo anda huyendo", atinaron a comentar los vecinos de Raúl. "Para nosotros lo que pasó fue terrible. A Raúl y a María Rosa (su pareja) les decía «la parejita feliz», estaban siempre de la mano, de acá para allá", contó otra mujer de Nuevo Alberdi.

Lucía seguía internada ayer en el Hospital Víctor J. Vilela.

El viejo Renault 12 que atropelló a Raúl Vadalá el lunes pasado.