Mataron a un carnicero frente a su hijo
Buenos Aires.— Un carnicero de 30 años fue asesinado a tiros delante de su hijo por dos delincuentes que entraron a robar a su local del partido bonaerense de San Martín. Ocurrió poco antes de las 21 del viernes en la carnicería Gaby, a pocas cuadras de la denominada villa Tranquila, en el noroeste del conurbano.

Domingo 25 de Abril de 2010

Buenos Aires.— Un carnicero de 30 años fue asesinado a tiros delante de su hijo por dos delincuentes que entraron a robar a su local del partido bonaerense de San Martín. Ocurrió poco antes de las 21 del viernes en la carnicería Gaby, a pocas cuadras de la denominada villa Tranquila, en el noroeste del conurbano. Allí, Juan Carlos Pereyra estaba al frente del comercio junto a su hijo de 10 años y a punto de cerrar tras atender a los últimos clientes. Pero entonces dos asaltantes armados entraron al local.

Para amedrentarlo, uno de los ladrones apuntó con su pistola a la cabeza del hijo del comerciante, lo que llevó a que éste intentara sacar un arma de fuego que tenía bajo el mostrador, según relató a la policía una verdulera que compartía el local con Pereyra. La mujer contó que el carnicero, a quien calificó como "muy buena persona y muy trabajador", sólo intento defender a su hijo.

Entonces los delincuentes comenzaron a dispararle a Pereyra y le pegaron tres tiros que le dieron en el cuello y el abdomen. Tras ello escaparon del comercio sin robar nada, presuntamente en un Renault 12 que lo esperaba con un cómplice.

Minutos después, el carnicero fue trasladado en un taxi al hospital municipal de San Martín, donde murió debido a la gravedad de las heridas sufridas.

Ayer, cuando la noticia sacudió al barrio, los vecinos se acercaron al local para protestar. Mientras algunos se abrazaban llorando, otros denunciaban que en el barrio todos los días hay robos y que es una "zona liberada" por la policía, que "no patrulla las calles". "Acá no se puede vivir, no estamos protegidos por nadie. Estamos peor que presos, hay que tomar medidas ya", se quejó un jubilado de 76 años.

"Era una excelente persona, perdimos lo mejor que teníamos en el barrio", se lamentó el hombre. Y aseguró que el jueves, en la misma cuadra, asaltaron un almacén tras amenazar a la dueña con una navaja.

Tras el crimen, la policía científica concurrió al lugar para recoger alguna prueba para dar con los homicidas, de los que hasta anoche no se tenían pistas, como tampoco del Renault 12 utilizado para el trágico intento de robo. l (Télam)