Más tiros en Tablada: vecinos denuncian a bandas enfrentadas
En distintas cuadras se registraron ataques a con armas de fuego los últimos meses. Una organización barrial logró cerrar con portones después de las 21 los pasillos de antiguos asentamientos

Lunes 19 de Octubre de 2020

En barrio Tablada a menudo los vecinos se muestran con miedo y con pocas ganas de hablar con la prensa y de denunciar balaceras o situaciones que hacen del barrio uno de los territorios más estigmatizados de Rosario, que siempre figura en los mapas urbanos del Ministerio de Seguridad como zona caliente. Esta vez no. Los vecinos denuncian, se exponen como pueden. Algunos forman parte de una organización social nacida en el barrio que hasta logró evitar la instalación de un búnker de venta de drogas en varios de los pasillos que cruzan las calles del viejo barrio y lograron cerrar con portones los antiguos pasillos de los asentamientos.

Las viviendas baleadas se multiplican en Rosario. En tanto, vecinos de Deán Funes y Berruti decidieron reunirse y denunciar los ataques. En la cuadra de Deán Funes al 200 bis Luisa, una vecina, contó que “siempre hay tiros por acá pero ya nos cansó. La semana anterior a una casa interna de mitad de cuadra le balearon la puerta de ingreso. La casa está vacía y la están arreglando, parece que la vendieron. Hasta ahí pensamos que se habían confundido pero resulta que una semana después la balearon de nuevo”.

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El día de la primer balacera llamaron al 911 y un móvil del Comando Radioeléctrico se acercó a la vivienda y revisó el lugar. Solo se llevaron “algunas balas”. En Tablada todo se sabe y otro vecino les comentó que a la casa baleada la compró una persona a quien apodan “Ruso” y que además adquirió varias viviendas por la zona a las que, según creen, vecinos de otras cuadras del barrio "también balearon". Se este hombre, el "Ruso", cuentan que “tiene tres o cuatro departamentos internos que compró a bajo precio y los va a arreglar no se sabe si para alquilarlos o para hacer otra cosa”. En este caso, la “otra cosa” podría ser instalar búnker de acopio de estupefacientes, según se cuenta por lo bajo. A este hombre se enfrenta otra banda que, cuentan en otro sector del barrio, estaría comandada por una mujer.

Pero el primer ataque dio paso al segundo. “Al departamentito lo estaban arreglando y después de la primer balacera los albañiles no vinieron más. La otra semana volvieron y el sábado 10 de octubre pasaron dos pibes caminando y tiraron más de 15 tiros. La policía volvió pero esta vez apenas miraron. Estuvieron un ratito y como no encontraron balas se fueron. Claro, no las encontraron por que las 15 vainas quedaron tiradas debajo de un árbol que está enfrente de la casa. Los pibes se pararon debajo del árbol y dispararon. A Sara, una vecina que vive al lado de la casa baleada, un tiro le perforó la caja del gas, no le dio al medidor de casualidad, y otro tiro le ingresó al comedor", contaron.

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Los vecinos fueron a denunciar los ataques a la seccional, pero les dijeron que debe ir el dueño de casa, que sin eso tampoco los iban a atender en Fiscalía. “No sabemos qué hacer, tal vez si sale en los diarios se pare esto. La inseguridad es total. Pasan autos a toda hora y miran hacia la casa y nos miran a nosotros. No pedimos mucho: que se instale un patrullero aunque sea un par de horas o que patrullen más”, reclama el grupo de diez vecinos casi al mismo tiempo. Otros vecinos de una cuadra cercana les comentaron que la pelea sería entre este hombre apodado Ruso y una chica del barrio, la disputa “puede ser por ocupar casas o peleas por territorio del barrio”, aseguró Jorge, otro vecino.

Un hecho curioso se dio en los pasillos de Deán Funes al 100 bis. Un vecino cuenta que “los pibes usaban los antiguos pasillos de los asentamientos como pasadizos, robaban en una esquina y se escapaban por la otra, porque los pasillos, que ahora los conforman casas de material, atraviesan las manzanas, pero ahora ya no lo pueden hacer por que cerramos con portones, tienen llave solo los vecinos”, dijo Hugo.

La iniciativa de cerrar los pasillos fue de la asociación civil “Tablada más unida”. Claudio, su presidente, nació y vive en Tablada. La sede está en Garay y Berutti, donde antes “había un basurero y un baldío”. Los vecinos ahora cuentan cada uno con su llave y a las 21 cierran el portón. “Se redujo mucho el robo y la inseguridad”, destacaron desde “Tablada Más Unida”.