Domingo 21 de Marzo de 2010
Un joven de 23 años con algunos antecedentes penales sobre su espalda fue asesinado la madrugada de ayer en la precaria vivienda que compartía con su hermana en la zona noroeste de la ciudad. Por el hecho, que es investigado por efectivos de la comisaría 10ª y la Sección Homicidios, hasta anoche no había detenidos aunque sí algunas pistas.
Según voceros policiales todo se desencadenó a partir de las 6.30 de ayer en una humilde casita de Esquivel al 1300 (Washington al 1800) en el barrio Casiano Casas, donde vivían Juan Carlos Pereyra, de 23 años, y su hermana Marisa, de 24. Fue precisamente la joven la que descubrió muerto a su hermano y dio el alerta a la policía que, cuando llegó al lugar encontró el cadáver con una profunda herida punzocortante en el tórax.
De acuerdo a lo que pudo reconstruir la pesquisa, Pereyra había estado toda la noche con un par de amigos escuchando música y tomando bebidas alcohólicas mientras que su hermana había salido jutno a su novio. Cuando regresó, la mujer se acostó y al despertarse halló muerto a Juan. Por eso no habría testigos del episodio. "Todo indica que el muchacho tuvo una discusión con quienes lo acompañaban en el lugar y eso derivo en una pelea y en el crimen".
La autopsia determinó que Pereyra recibió una profunda puñalada en el cuarto espacio intercostal, a la altura del corazón, y murió casi en el acto. Cuando la hermana llegó a la casa lo encontró sin vida y la policía no halló elementos en el lugar que la conduzcan a los autores materiales del hecho.
Al declarar ante los pesquisas de Homicidios, Marisa tiró los nombres de quienes acompañaron a su hermano durante la madrugada y a partir de eso los investigadores empezaron a buscarlos en elm ismo barrio, aunque hasta anoche tenían pocas pistas sobre ellos.