Lo condenaron por conducir la moto desde la que mataron a un muchacho
Recibió una pena de 6 años de prisión como partícipe del asesinato de Ezequiel Alarcón en 11 años. El autor del homicidio, su hermano, ya había sido sentenciado

Jueves 31 de Marzo de 2022

Guillermo Córdoba fue condenado ayer a 6 años de prisión por el homicidio agravado por el uso de un arma de fuego y en calidad de partícipe secundario de Ezequiel Jesús Alarcón, quien fue baleado en la cabeza el sábado 10 de diciembre de 2011 en Matienzo al 500 y falleció cinco días más tarde en la sala de terapia intensiva del Heca. Por el hecho, en 2014 ya había sido sentenciado a una pena de 12 años de cárcel Fabián Andrés Córdoba, hermano de Guillermo, y como éste vinculado al jefe de la barra brava de Rosario Central Andrés “Pillín” Bracamonte. El día del hecho el padre de la víctima sostuvo ante los pesquisas que los agresores habían sido “los hermanos Córdoba”, lo que parece haber confirmado la investigación.

Ayer, a través de videoconferencia, la jueza de primera instancia Silvia Castelli resolvió hacer lugar al pedido del fiscal Gonzalo Fernández Bussy y homologó el procedimiento abreviado presentado por Guillermo Córdoba y su defensa en el cual aceptaba la pena única de 6 años de prisión efectiva.

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El fiscal Fernández Bussy le atribuyó a Córdoba haber conducido la moto Honda 110 cc. en la que lo acompañaba su hermano Fabián aquel 10 de diciembre de 2011 a las 17.30 por Matienzo al 500, donde abordaron a Alarcón, quien se desplazaba en otra moto y a quien le efectuaron múltiples disparos causándole lesiones en la cabeza que lo hicieron caer a la calle.

El 21 de diciembre de 2011 Héctor “Tito” Alarcón, padre de la víctima, relató a LaCapital las circunstancias en las que su hijo, de 19 años, fue herido de muerte y acusó directamente a los Córdoba. “Mi hijo había salido con su moto a la calle. En eso veo desde la ventana una moto que venía por Felipe Moré, fue hasta San Lorenzo y vuelve por Matienzo. Me paro y voy para la calle a ver qué pasaba. Entonces escucho un montón de tiros, me asomo y estaba mi hijo tirado en la calle con dos balazos en la cabeza”. Tras ello acusó a los condenados: “Son de la hinchada de Central, la familia Córdoba”.

Según se pudo saber durante el juicio, el móvil del crimen fue una mujer que había sido pareja de Guillermo Córdoba, que había tenido un romance con Elbio “Cato” Molaro (integrante de la barra brava de Rosario Central) y que al momento del crimen tenía una relación con el asesinado Ezequiel Alarcón.