Sábado 06 de Marzo de 2010
La jueza de Instrucción Raquel Cosgaya, quien investiga la muerte de un chico de 14 años durante una feroz emboscada contra ómnibus de la hinchada de Newell’s Old Boys el 4 de febrero pasado, decidió otorgar la libertad a cuatro de las personas que se encuentran bajo sospecha de tener algún grado de participación en el atentado. El grupo que obtuvo la excarcelación anoche fue el que quedó detenido durante un procedimiento llevado a cabo al día siguiente del hecho en una estación de servicios de la zona oeste y con un arma de fuego que habría sido usada en el ataque a los barras.
Según fuentes cercanas al caso, lo que hizo la jueza fue dar curso favorable a un pedido de los defensores de esos cuatro hombres para que puedan esperar en libertad la definición de sus respectivas situaciones judiciales. La resolución firmada por Cosgaya se denomina "sustitución de prisión preventiva", es decir que los acusados pueden salir de la cárcel siempre y cuando ofrezcan garantías de que no intentarán evadirse o entorpecer la labor de la Justicia. Además, el receptor de ese beneficio no debe tener antecedentes penales.
El beneficio recayó sobre Javier Avejera, Mario Centurión, José Luis Orellana y Walter Hugo Sauco, quienes a última hora de anoche ya habían recuperado la libertad, por lo que estarían cerca del sobreseimiento.
Las detenciones. Los cuatro hombres fueron detenidos la noche del 5 de febrero cuando se encontraban en el minishop de la Shell ubicada en Provincias Unidas y Presidente Perón. Una llamada anónima al 911 alertó a la policía sobre la presencia en ese lugar de varios hinchas leprosos, muchos de ellos portando armas de fuego. Un móvil de la Patrulla Urbana llegó hasta allí y requisó el vehículo utilitario de Avejera donde apareció una pistola Bersa Thunder 9 milímetros con 16 proyectiles y un cinturón con otras 17 balas. Esa arma estaba registrada a nombre de Avejera y a partir de ese momento, el hombre y sus tres amigos quedaron implicados en el caso. Después, una pericia indicó que esa arma había sido utilizada en la trágica balacera contra la barra rojinegra.
Marcos Cella y Froilán Ravenna, patrocinantes de los detenidos, plantearon sus objeciones sobre el procedimiento policial y cuestionaron la pericia balística. Manifestaron que no coincidía la cantidad de vainas secuestradas en el lugar del hecho con las que realmente se sometieron a peritaje. Eso daría lugar a la posibilidad de que el examen sobre el arma de Avejera, según sospechan, pudo haber sido fraguado.
También adujeron que el día del ataque a la hinchada, Avejera estuvo en la provincia de Córdoba con la pistola en el auto. "Eso está acreditado. Hasta los lugares donde paró por su trabajo de viajante. Si estuvo fuera de la ciudad con el arma en su poder, no pudo usarse en la emboscada", agregó Cella.