Le dan nueve años de prisión por dejar parapléjico a un "íntimo amigo", al que baleó en medio de una discusión
Ocurrió en 2014 en la zona oeste de la ciudad. En un juicio oral y púbico, los jueces lo consideraron penalmente responsable de "lesiones gravísimas agravadas por el uso de armas de fuego y portación ilegítima".
Martes 06 de Diciembre de 2016
La Justicia rosarina condenó hoy a 9 años de prisión efectiva a un hombre que en 2014 baleó a un "íntimo amigo" en medio de una pelea callejera y lo dejó parapléjico.
En el juicio oral y público, cuyo proceso estuvo marcado por relatos dramáticos y dolorosos, estuvo presidido por los jueces de primera instancia Hebe Marcogliese, Alejandra Rodenas y Juan José Alarcón, quienes condenaron a Pablo Buscemi (38 años) a la pena de prisión efectiva por el delito de "lesiones gravísimas agravadas por el uso de arma de fuego y portación ilegítima de arma de fuego", una condena que contrasta con los 20 años solicitados por el Ministerio Público de la Acusación.
El fiscal de Homicidios Adrián Spelta le había atribuido a Buscemi el ataque cometido el 19 de diciembre de 2014, en Montevideo al 6000, cuando se cruzó con Matías Comizzo y le enrostró el robo que había sufrido su madre tres días antes, por lo cual desenfundó un arma y le disparó tres tiros, que luego le dejaron secuelas motrices de consideración.
Tras ser baleado, Comizzo fue trasladado al Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca) en estado desesperante. "Mi pareja me dejó porque soy paralítico. Estuve dos meses en coma en el Heca y me dieron 32 puntos. Los tiros me rompieron tres costillas, el omóplato izquierdo, una vértebra y me cortó la médula", lamentó llorando Comizzo en una de las audiencias celebradas en Tribunales y resaltó la "intima amistad" que lo unía con el agresor.
Por su parte, Buscemi se quebró en llantos y le dijo a su víctima: "Perdoname Mati, no quise hacerte daño". Y agregó: "Nunca tuve problemas con él. Nos juntábamos para comer algo. Y a veces comprábamos merca. Pero yo la dejé y comencé a trabajar en una distribuidora".
El agresor recién fue detenido el 13 de enero de 2015 y la fiscalía le imputó el delito de homicidio en grado de tentativa en concurso real por portación ilegítima de arma de fuego. Por tal acusación, solicitó 20 años de prisión efectiva, que terminó contrastando con la pena otorgada por el Tribunal.