Las Flores: una vieja bronca por una usurpación derivó en un asesinato a sangre fría
Hace dos años Sergio Sejas se había enfrentado con "Cesitar", otro vecino del barrio, quien la noche del viernes lo mató de un balazo en la nuca

Sábado 25 de Febrero de 2023

Sergio René Sejas tenía 39 años. Era uno en una familia de diez hijos. Un muchacho criado desde siempre en el barrio Las Flores. El viernes a eso de las 21.40 estaba en la casa de un amigo, en inmediaciones de España al 7000, con la intención de ver el partido de Central y Godoy Cruz, pero el control remoto del tele estaba roto. Entonces al hombre se le ocurrió ir a buscar el mouse de su computadora para solucionar el problema. Agarró la bicicleta y al pasar por España entre Malvón y Heliotropo, a la altura del 7021, se topó con un hombre del barrio con el que tenía un viejo rencor: el “Cesitar”. El vecindario contó que Cesitar estaba “redrogado” y armado. Agazapado vio pasar a Sejas y cuando éste le dio la espalda, salió de una humilde casa y lo fulminó con un balazo en la nuca. Un amigo de Sejas recibió heridas en abdomen y el glúteo por lo que quedó internado en el Hospital Roque Sáenz Peña. “Se reía después de matarlo”, contaron los familiares del hombre asesinado.

Dos años atrás Sejas y su homicida se cruzaron en un áspera pelea. Cesitar, quien tiene un apellido de peso en Las Flores aunque no pertenece a una familia de pesados del hampa, había querido usurpar a balazos la casa de Sejas y este se defendió. Tras ese cruce no hubo retorno.

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Sergio René Sejas era un muchacho sufrido, según contaron sus familiares. A los 18 años trabajaba en el cementerio La Piedad y sufrió un grave accidente cuando un camión lo pasó por arriba. Tras una larga internación y rehabilitación, el muchacho pudo volver a caminar. De aquel accidente le quedó como ingreso una pensión por incapacidad. Para sobrevivir, además changueaba realizando con un amigo tareas de jardinería en domicilios particulares y en el último tiempo estaba viviendo en pareja.

Si bien nadie lo confiesa abiertamente, en las inmediaciones de España y Heliotropo, en la esquina del Club Los Amigos, hay una boca de expendio de drogas. A media mañana de ayer el clima en el lugar era todo tensión y labios bien cerrados. Nadie se animó a dar un dato de más. Ni un pestañeo de más. Marcas de tiza sobre el pavimento, una vereda lavada y silencio.

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Sergio René Sejas, 39 años, la víctima del asesinato.

El crimen

Según se pudo reconstruir todo sucedió alrededor de las 21.40. Buena parte de la vecindad buscaba respiro a la tarde de calor sentados en la vereda de calle España entre Heliotropo y Malvón, a escasos 100 metros lineales de las obras inconclusas del Hospital Regional Sur. “Fue terrible la cantidad de balazos. Nosotros salimos corriendo para entrar a los chicos que estaban jugando en la vereda. Se escuchaba el silbido de la balas. Toda la cuadra estaba en la vereda tomando algo, o fresco nomás. Pensamos que era un enfrentamiento, pero después supimos que mataron a un muchacho”, explicó una mujer que vive a unos 150 metros de la escena del crimen.

La cuadra tiene dos veredas diferenciadas. De un lado casas de material de uno de los tantos proyectos de viviendas iguales que fueron dándole fisonomía a la barriada; y de la mano de enfrente casas más humildes y precarias, muchas de ellas de vecinos golondrinas. Desde ese sector de la cuadra saltó Cesitar con otro compinche para atacar a Sejas y su amigo Angel Iván D., de 21 años, que lo acompañaba. “Todo pasó delante de muchos vecinos que estaban en la vereda. Cesitar y el otro que estaba con él estaban súper drogados. Fueron directamente sobre Sergio”, explicó un residente. “Dispararon los dos. Cesitar y el otro que estaba con él”, agregó el vecino.

Los habitantes del barrio contaron que la policía llegó más de una hora después del crimen y que Cesitar se quedó en las inmediaciones “riéndose de lo drogado que estaba. Muchos lo vieron. Pero quién lo iba a apuntar”, relató otro residente. Todo no terminó ahí. Ya pasada la medianoche, cuando la mortera trasladó el cuerpo de Sejas al Instituto Médico Legal (IML) para que se le realizara la autopsia de rigor, cuentan que Cesitar y su compinche no se quedaron tranquilos y atacaron a los parientes de la víctima. El caso quedó en manos de la fiscal Gisella Paolicelli, quien comisionó a efectivos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) para que trabajaran en el territorio recabando testimonios. En las inmediaciones de la escena del crimen no se visualizaban cámaras de video vigilancia.