Viernes 27 de Enero de 2023
Hay barrios de Rosario que si bien están separados se encuentran hermanados por dinámicas de vida que no dejan de lado la violencia que sacude la ciudad desde hace al menos tres lustros: Empalme Graneros y Ludueña; 7 de Septiembre con Stella Marís, Emaús y Hostal del Sol; Tablada con El Parque del Mercado; 17 de Agosto y Las Flores, entre otros. En el oeste más profundo pasa lo mismo con los barrios Gráfico, La Antena y Tango, en las cercanías del estadio mundialista de hockey “Luciana Aymar”. Un territorio que en el último lustro no escapó al oleaje de la violencia cotidiana, un sector donde se alternan postales típicas de barrio laburante con zona dignas de una crónica de guerra.
Allí, alrededor de las 21 de este martes, dos hermanas fueron baleadas en su casa de Bernheim al 8500, en el barrio Gráfico. Y el hecho tuvo una mecánica similar al asesinato de Brian Emanuel Álvarez, el hombre de 30 años ejecutado el lunes por la noche en Gallegos al 1100 (San José de Calasanz al 8600), en el vecino barrio La Antena. Entre un punto y otro hay sólo nueve cuadras.
Claro está que Carla Alicia S., de 22 años, y Celeste Luján S., de 28, tuvieron más suerte y sobrevivieron. La primera recibió un disparo que le afectó el pecho y el brazo izquierdo; la otra un impacto en el brazo izquierdo. ¿Cómo ocurrrió? Dos hombres llegaron en una moto Honda Wave blanca a la puerta de la casa de las mujeres, golpearon y cuando atendieron les gatillaron sin mediar palabras. Las jóvenes fueron trasladadas en un vehículo particular hasta el Policlínico San Martín y desde allí Carla fue derivada al Hospital de Emergencias. En tanto, en la escena del ataque los pesquisas recolectaron ocho vainas servidas.
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Cuatro horas más tarde en Gabetta al 8700, a tres cuadras del lugar del ataque, dos hombres fueron detenidos como supuestos autores del hechos. A Germán Norberto R., de 29 años, le secuestraron una pistola Bersa calibre 22 con dos proyectiles; y a Alejandro Walter Z., de 30, le incautaron una pistola Bersa 380 con siete balas en su cargador.
Pero no fue la única novedad en ese frente de batalla. El día después del asesinato de Brian Alvarez, vecinas que limpiaban la zona donde el hombre de 30 años fue asesinado por dos hombres que pasaron en moto encontraron un cartel que rezaba: “Para el ortiva del Eri y el Gordo Vilchez”. Nadie podía dar cuenta en que momento fue arrojado el cartel, pero sí pudo saberse que “Eri” es el apodo de un transero que trabaja en esa zona.
Sobre la mención del «Gordo Vilchez» se desconoce si se hace referencia a Leandro Vilches, condenado en abril de 2018 a 11 años de prisión por formar parte de la banda de Los Monos y a 8 años de prisión, en febrero de 2020, por integrar desde la cárcel dos bandas que se dedicaban al transporte, tenencia y comercialización de drogas; o se está hablando de otra persona.
Si bien este territorio de la ciudad había soportado ya a mediados de 2017 crímenes conmocionantes, vale recordar los asesinatos de la quiosquera Daiana Giménez, de 20 años, en septiembre de 2017, y el de Milton Nahuel González, de 17 años, de quien se dijo era familiar de Claudio “Pájaro” Cantero, la detención la madrugada del 10 de septiembre de 2021 de dos integrantes de la familia Villalba hizo saltar la tensa paz de la zona.
La madrugada de ese sábado, encabezados por el ministro Sergio Berni, efectivos de la Delegación San Nicolás de la Superintendencia de Investigación de Tráfico de Drogas Ilícitas de la policía bonaerense entraron a Rosario, llegaron al barrio Gráfico y se llevaron presos a los hermanos Julio y Gonzalo Villalba además de otras tres personas. También incautaron 12 kilos y medio de cocaína, 20 de marihuana, dos pistolas, dos rifles, un chaleco antibalas, balanzas y handies de comunicación. Todo quedó a disposición de de la Unidad Fiscal de Investigaciones (UFI) a cargo de Verónica Marcoantonio.
Desde aquel momento, al menos tres parientes de los Villalba fueron asesinados salvajemente. Martín Villalba, quien se movilizaba en silla de ruedas y tenía 35 años, fue ejecutado en Yaguareté al 800, casi esquina con Mateo Booz, el 4 de marzo 2022. La madrugada del 23 de junio de 2022 fueron ejecutadas Carmen Villalba, de 53 años, y la hija de ella, Marlén, de 15, en Ugarte al 700, un antiguo punto de venta de drogas controlado por parte de la familia. Allí supo vivir Marcela “La colorada” Villalba, hoy detenida en la cárcel de Ezeiza tras ser procesada por narcotráfico. En los tres hechos relatados, personas consultadas por asLaCapitalxs dijeron que si bien eran de la misma familia no tenían relación con el entramado narco que rodea a la otra parte de la familia.
A esta saga de muerte hay que sumarle los asesinatos de David Quiroz, de 19 años, y Alexis Rubén Fernández, de 17, asesinados a balazos en Magaldi y Gallegos, con 24 horas de diferencia, el 24 y 25 de octubre de 2021 respectivamente.