Imputaron a un joven por el crimen de un chico cuyo cadáver no fue hallado
Yair León desapareció el 23 de octubre de 2021 en la zona sur. No se supo nada de él hasta que este lunes la Fiscalía imputó a un joven del barrio como autor del crimen por un conflicto por venta de drogas.

Martes 23 de Agosto de 2022

Yair León tenía 15 años y vivía con su familia en una casa de pasillo ubicada en el pasaje 525 al 500, barrio Molino Blanco de la zona sur de Rosario. En octubre de 2021 sus familiares denunciaron que el chico había desaparecido, que lo habían visto por última vez el 23 de ese mes junto a otros jóvenes con los que solía juntarse. Desde entonces no hubo más novedades sobre el paradero del adolescente, hasta que este lunes fue imputado un joven de 23 años como autor de su asesinato. Desde el Ministerio Público de la Acusación indicaron que el cadáver del chico no fue hallado pero que "la imputación se hizo en base a evidencia que vincula al imputado con el hecho". El crimen, según la Fiscalía, ocurrió en un marco de venta de drogas en el mismo pasillo donde el 14 de agosto pasado fue asesinado un chico de 14 años, por lo que también se investiga posible conexión entre ambos contextos.

El fiscal Adrián Spelta imputó este lunes a Gustavo C, de 23 años, como autor del homicidio agravado por el uso de arma de fuego de Yair León. Según la acusación, el 23 de octubre de 2021 el imputado fue con la víctima y dos menores de edad a una vivienda de Ayacucho al 6700. Esa vivienda, indicó el fiscal, era utilizada como punto de venta de estupefacientes y los jóvenes habían ido a la cas a cuidarla. Pero a Yair León, al parecer, le tendieron una trampa y una vez que lo tuvieron dentro del domicilio lo asesinaron a balazos. "Seguidamente ocultaron el cuerpo de la víctima sin haber podido lograr dar con él hasta el día de la fecha", indicaron desde el Ministerio Público de la Acusación. La jueza Paula Álvarez dictó la prisión preventiva del imputado pero solo por 30 días, por lo que será alojado en el ORDER.

Fuentes de la investigación indicaron que, si bien el cadáver no fue hallado, hay evidencias de que el chico fue asesinado. En ese sentido a la Fiscalía llegaron versiones de que el joven imputado y un menor de edad habían asegurado que Yair fue ejecutado con un balazo en la cabeza y que su cadáver fue retirado de la vivienda de Ayacucho al 6700 envuelto en sábanas. El acusado solo dijo haber estado en el lugar donde Yair desapareció, por lo cual la investigación deberá confirmar qué grado de participación tuvo el joven en el crimen. Del mismo también participaron dos menores de edad, por lo cual la Fiscalía ya lo notificó al Juzgado de Menores.

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Desaparecido

La historia del crimen de Yair León se remonta a la búsqueda que emprendió su familia cuando el 23 de octubre de 2021 no supieron nada más de él. Desde entonces el Ministerio Público de la Acusación difundió la búsqueda de paradero del chico, que también integra -todavía hoy- el registro de personas desaparecidas en la provincia que el gobierno de Santa Fe publica en su sitio web. Sin embargo, con evidencias que no se dieron a conocer, la Fiscalía confirmó que el joven fue asesinado aunque el paradero del cuerpo continúa siendo un misterio.

Por el crimen fue acusado Gustavo C., y están involucrados también dos menores de edad. Los tres fueron mencionados en noviembre de 2021 por allegados a Yair, quienes aseguraron que estos tres jóvenes solían juntarse con el chico desaparecido. Según los familiares de Yair, cerca de las 21 del sábado 23 de octubre de 2021 el chico les dijo que se iba a comer a lo de "Tavo", por lo que luego de la desaparición vincularon también a "Cato" y "Culón" como principales sospechosos alrededor de la ausencia repentina de Yair. Incluso dijeron que los días siguientes vieron a una persona que tomaba fotos a la casa de la familia.

"Que se diga que a él lo secuestraron, no que se fue", pidió Gustavo, el padrastro de Yair, en aquella ocasión en la que la familia charló con La Capital. "Mi nene no se va a ir porque sí. Él trabajaba con nosotros, siempre me escribía y me avisaba lo que iba a hacer o me pedía permiso. Ese día me dijo que se iba a comer con el amigo y nunca más me escribió", agregó entonces Lorena, la mamá del chico. En ese marco agregó que, entre las cosas que Yair le contaba, tiempo atrás le había dicho que estaba yendo a cuidar una casa con su amigo Tavo. Sin embargo la mujer dijo no saber de qué tipo de casa se trataba ni por qué tenía que ir a cuidarla.

Lorena también mencionó un posible conflicto de su hijo con Culón, otro de los chicos del grupo del cual la familia sospechó desde un comienzo. Yair había empezado a salir con una chica que antes había tenido una relación con el apodado Culón, quien luego estuvo detenido. "Cuando el pibe ese cayó preso le mandó a decir a mi nene que lo iba a hacer desaparecer. Lo único que sabemos es que estos pibes se lo llevaron, que ellos lo entregaron. Ellos saben lo que pasó", contó la mujer.

En el medio de aquella búsqueda, sobre la cual con el paso del tiempo no hubo novedades, aparecieron rumores. Uno de ellos fue que algunos vecinos habían visto a Yair discutir con uno de sus amigos, que luego el chico salió corriendo, que lo persiguieron, lo interceptaron con un auto y lo subieron por la fuerza. También hubo rumores de que Yair había sido asesinado y que sus restos habían sido arrojados en terrenos linderos al cementerio de Villa Gobernador Gálvez o sobre las costas del arroyo Saladillo.

Tavo, Culón y Cato, aquellos tres jóvenes de los que la familia de Yair sospechaba en noviembre de 2021, fueron los que el fiscal Spelta mencionó en la audiencia imputativa de este lunes. A Tavo, el único mayor de edad, le atribuyó "dirigirse a una vivienda utilizada como búnker de venta de drogas, presumiblemente en Ayacucho 6750 en la ciudad de Rosario junto a los llamados Cato y Culón y la víctima Yair Leonel León, con fines de cuidar la misma y de matar a Yair". En ese contexto la acusación indicó que el crimen fue por orden de una persona apodada "Polaco", "Polaquito" u "Orejón".

Punto de venta y otro crimen

Según el fiscal Spelta el crimen de Yair fue en una casa de Ayacucho al 6700, ubicada metros antes del puente que cruza el arroyo Saladillo hacia Villa Gobernador Gálvez. Ese pasillo, aunque se desconoce si la misma vivienda puntualmente, fue escenario del crimen de Adriano Palacios, de 14 años, ocurrido el domingo 14 de agosto. Los vecinos de la zona aseguraron que la casa en la que fue asesinado el chico funcionaba como un punto de venta de drogas.

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Adriano Palacio, de 14 años, fue asesinado dentro de su casa en el barrio Molino Blanco.

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El día después del crimen uno de los vecinos que habló con La Capital mencionó que Adriano había quedado solo en esa casa, donde vendía drogas para un grupo que había entrado en conflicto con otro por la disputa del punto de venta. En ese marco fue que mencionaron a un tal Polaco, nombre que apareció este lunes como presunto instigador del crimen de Yair León.

Otros vecinos de Adriano Palacios indicaron que ese punto venta estaba a cargo de "Los Picudos", nombre propio de un grupo que cobró relevancia al quedar involucrado en el ataque a balazos contra el policía Gabriel Sanabria ocurrido en mayo pasado. En aquel marco los investigadores del MPA indicaron que el grupo estaba conformado en su mayoría por menores de edad que también estaban sospechados de estar detrás de al menos dos crímenes ocurridos en Villa Gobernador Gálvez este año.

Un hermano asesinado

Cuando la familia de Yair León atravesaba las primeras semanas de búsqueda del chico, en medio de rumores que lo daban por muerto, quedaron en medio de otro episodio trágico. Fue el miércoles 24 de noviembre, cuando Maximiliano Gastón Córdoba, de 23 años y hermano de Yair, fue asesinado a balazos.

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Maximiliano Córdoba, asesinado este miércoles, junto a su hermano menor Yair León, desaparecido desde el 23 de octubre.

El crimen ocurrió en Escalante al 6500, a unas ocho cuadras de la casa familiar, adonde el joven había llegado para visitar a su hijo en la casa de su ex pareja. Los homicidas llegaron a la vivienda y cuando Córdoba los vio intentó escapar a las corridas, pero uno hombre lo alcanzó y le disparó. "Fueron a buscar en forma directa. Había vecinos y familiares fuera del domicilio y no arremetieron contra ninguno de ellos", indicó el fiscal Patricio Saldutti en esa oportunidad.

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"No entendemos nada. No sabemos si estaba amenazado. A lo mejor sí y no nos dijo nada para resguardarnos", contaron en el barrio en esa ocasión. En tanto algunos testimonios indicaron que el joven tenía un conflicto con un grupo dedicado a la venta de drogas. Si bien los tres crímenes parecen haber ocurrido en contextos similares, no hay indicios certeros que conecten uno a otro.