Imputarán a sospechosos de un homicidio en barrio Stella Maris
Una mujer de 38 años y un hombre de 30 fueron apresados por sus vínculos con el crimen de Matías Oroño, asesinado cuando pidió fiado drogas en un búnker

Domingo 14 de Noviembre de 2021

Patricia Daniela V., de 38 años y y Pablo Alejandro S, de 30, fueron detenidos el viernes pasado y serán imputados por la muerte de Matáis Oroño, sucedida el 18 de septiembre. Las capturas se lograron luego de cinco allanamientos en la zona noroeste. La fiscal Georgina Pairola prevé imputar por la mañana del lunes a Patricia V. por el homicidio y a Pablo S. por amenazas coactivas. Los dos fueron detenidos en sendas viviendas de un pasillo de Manuel Acevedo al 1700. En las incursiones de las que participó el “Grupo de Irrupción” se lograron secuestrar: siete cartuchos de escopeta calibre 16, 01, un cartucho calibre 40, 01, un cargador aparentemente de carabina, 3600 pesos, dos balanzas de precisión, dos bolsa tamaño puño con cocaína. A los lugares allanados se llegó luego de que efectivos de la División Homicidios de la Agencia de Investigación Criminal realizara tareas de inteligencia y obtuvo datos en tareas de campo que derivaron en el pedido de allanamientos por parte de la fiscal.

La madrugada en que asesinaron a Matías Oroño desde una moto enduro le dispararon varios tiros y huyeron. La madre de la víctima dijo a los investigadores que estaba en su casa de Maradona al 1000 bis cuando llamaron a su puerta para avisarle que su hijo estaba tirado y mal herido en un pasillo de Acevedo y Nazca.

Junto con el padre del joven lo trasladaron hasta el hospital de emergencias. Allí le diagnosticaron múltiples en brazo izquierdo, zona lumbar parte baja lado izquierdo, zona inguinal, miembro inferior derecho y miembro superior izquierdo. Los médicos no pudieron salvarlo y comunicaron su fallecimiento a las 4.42 del mismo día.

>> Leer más: Un joven pidió que le fíen droga y fue ejecutado a balazos por un soldadito

“Mi hermano pudo haber sido un buen jugador de fútbol, pero la droga lo perdió. Hace 8 meses que estaba en rehabilitación”. contó Arantxa, una de las hermanas de Matías y relató los últimos minutos en la vida de su hermano de 25 años. Matías era el único varón y el más joven de cuatro hermanos. “Salió a buscar droga. No tenía plata. Fue a que le fiaran. El no era de drogarse y quedar tirado. Venía y se quedaba en la casa. Se ve que el que vendía no le quiso fiar, llamó a los que lo protegen y llegaron dos en moto: «Vos pagá lo que debés y dejate de joder», le dijeron, y le pegaron cinco balazos. Herido corrió dos cuadras y cayó agonizante a la vuelta de mi casa. Lo llevamos al Heca, pero no pudieron hacer nada”, relató la mujer.

Matías terminó la escuela secundaria, jugó al fútbol hasta los 20 años en el club Renato Cesarini y trabajaba en el Jockey Club. Hasta que comenzó a drogarse. Según se pudo reconstruir, poco antes de las 3.30 de la madrugada de ese sábado Oroño salió de su casa y caminó unos 300 metros hasta las inmediaciones de Acevedo y Nazca para comprar droga. No tenía dinero. Su idea era pedir fiado, una trampa mortal en el palo de las drogas.

“Nosotros escuchamos los disparos. Pero no pensamos que le podía haber pasado algo hasta que los vecinos nos dijeron que habían baleado a Matías. El corrió dos cuadras y cayó a la vuelta de mi casa. Lo cargamos en un auto. Lo llevamos al hospital. Pero nada pudieron hacer. Llegamos y a los 15 minutos nos dijeron que estaba muerto”, recordó Arantxa.