Sábado 28 de Mayo de 2022
Una mujer y un interno de la cárcel de Piñero acusados de pertenecer a la banda de Alan Funes fueron imputados ayer por el intento de extorsión a los dueños de una carnicería de bulevar Seguí al 5800. Según la acusación, la mujer trasladó en moto hasta el negocio a otro hombre aún no identificado que golpeó una ventana del local y entregó un mensaje dirigido al dueño en un papelito: “Comunicate ya”, decía, y a continuación detallaba un número telefónico. Antes de retirarse anunció: “En una hora pasamos a buscar la plata”. Cuando una persona allegada a la víctima se contactó con ese teléfono recibió una exigencia de 200 mil pesos y una intimidación: “Te vamos a cagar a tiros hasta que cierres”.
La extorsión no llegó a concretarse porque los comerciantes nunca abonaron esa suma de dinero. Según la imputación formulada por la fiscal de la Unidad de Balaceras Valeria Haurigot, quien instigó esa intimidación desde la cárcel fue Juan Damián “Bebe” G., de 27 años, detenido como un tiratiros de la banda de Alan Funes e imputado ahora como coautor de una extorsión en grado de tentativa.
Verónica Alejandra S., una vendedora ambulante que según el acta de la audiencia no sabe leer ni escribir quedó en tanto detenida como partícipe primaria del mismo delito, además de la acusación por pertenecer a la asociación ilícita liderada por Funes. El juez Nicolás Foppiani dictó la prisión preventiva para ambos acusados por el plazo legal.
>> Leer más: Imputaron a Alan Funes por organizar un crimen desde prisión y pagar por ello 30 mil pesos
De acuerdo con la imputación, ante una orden de Bebe desde la cárcel, el 22 de febrero pasado la mujer trasladó en una moto a otro hombre al que le dicen “Gordito” y que aún no fue identificado hasta el negocio de bulevar Seguí y Rouillón. El acompañante bajó, golpeó una ventana y entregó una nota de papel donde figuraba el nombre del dueño, el teléfono y una orden: “Comunicate ya”. “Tomá, entregale esto a Félix y en una hora pasamos a buscar la plata”, dijo el hombre antes de volver a la moto donde lo esperaba Verónica S.
La mujer que recibió la nota se comunicó con el teléfono que figuraba en el papel. Según la imputación fue atendida por Bebe, por entonces detenido en la Unidad Penitenciaria 11 de Piñero. “Vamos a ir a buscar la plata. Yo sé que vos creés en Dios, ni Dios te va a salvar de ésta, vas a terminar con un tiro en la panza”, le dijo el interlocutor, y añadió: “La policía está con nosotros, tenés que pagar la zona. Te vamos a cagar a tiros hasta que cierres”. En mensajes posteriores que luego eliminó solicitó la entrega de 200 mil pesos.
Juan Damián G. había sido acusado en marzo pasado junto a otras 15 personas de ser parte de una asociación ilícita liderada por Alan Funes desde la cárcel de Ezeiza y que entre otros delitos cometió el crimen de Mariel Lezcano, de 21 años, en octubre de 2021. Fue considerado parte del grupo de tiratiros de la banda y contaba con una condena previa a 6 años de prisión por distintos hechos de robo.
En la audiencia de ayer también Verónica S. fue imputada de pertenecer a la asociación ilícita a la que se le atribuyen homicidios, lesiones, robos, encubrimientos, amenazas y hechos de abuso de armas además del control de bunkers de droga.
La fiscal ventiló en la audiencia una serie de escuchas en las que queda de manifiesto cómo el detenido se burlaba de la víctima que lo llamaba llorando para que no atacara su comercio. ”Me llamó la mujer. Chicharreaba a dos pesos. Soy creyente, me dice. ¿Creyente? Le mando al Gordito para darte un par de confitazos y fue. ¿Sabés cómo lloraba?”, le comentó el interno a Verónica S. en una comunicación posterior al hecho.
En tanto, en un diálogo previo quedó registrado cuando el preso le daba instrucciones a Verónica S. sobre cómo acercarse a dejar el primer mensaje en el local. En un momento le pidió hablar con “Gordito” y le dijo: “Escuchame, cuando vayas te deja en la esquina y te muestra cuál es. Fijate la puerta de entrada que tiene una ventana. Golpeale la ventanita. Capaz que está abierta. Y dejale a la de la caja. Tomá, decile. Decile a F. que se comunique. Es una rubia”.