Lunes 12 de Diciembre de 2016
Con este último incidente, en casi 24 horas se escaparon 28 presos de dos comisarías de la ciudad. A este dato podría sumarse la fuga ocurrida el pasado 27 de noviembre cuando seis reclusos se evadieron del penal de la seccional 26ª de Villa Gobernador Gálvez. Esta situación expone una problemática recurrente en los calabozos de las comisarías rosarinas, más aún en proximidades de las fiestas de fin de año.
Un día antes de la fuga de ayer en la comisaría de Bella Vista, trece presos escaparon de modo muy similar de la seccional 16ª del barrio Tablada. Fue la madrugada del sábado, cuando los internos limaron un barrote para acceder a los techos y ganaron las calles aledañas al penal de Ayacucho 3350. También, al igual que lo ocurrido en la 13ª, uno de los evadidos fue recapturado en las inmediaciones. Al cierre de esta edición el resto continuaba prófugo.
La fuga en la seccional de Tablada, al igual que la de ayer, también fue descubierta por un vecino que escuchó ruidos extraños y luego vio gente caminando por los techos de las casas de la cuadra. Así el personal corroboró que trece presos se habían escapado luego de limar un barrote. De una forma similar, tres meses atrás otros cuatro reclusos escaparon de este penal.
En tanto, dos semanas atrás seis reclusos escaparon de la 26ª luego de violentar la reja de una ventana que da a la calle y un cerco. Fue el sábado 27 de noviembre entre el mediodía y la noche, ya que a las 22.15 se comprobó la ausencia de la mitad de los doce presos que allí se alojaban.
A esa hora los internos les dijeron a los guardias que no ingresarían al sector donde dormían porque no estaban todos y no querían ser responsabilizados de la fuga. Fue entonces que las autoridades de la comisaría dispusieron una requisa y constataron que se había cortado y doblado un barrote de una ventana de un patio interno y un orificio en el tejido ubicado en el perímetro externo sobre calle Caseros.