Viernes 04 de Noviembre de 2011
Alrededor de 120 bochas de marihuana y cocaína de buena calidad, conocida como "alita de mosca", se incautaron ayer en un procedimiento de la Policía Federal en un quiosco de venta de drogas en Nuevo Alberdi. El operativo terminó con la detención de tres hombres, uno de los cuales se encontraba adentro del búnker ubicado en la parte trasera de la casa allanada.
El operativo, realizado por orden del juez federal Marcelo Bailaque, comenzó alrededor de las 14 en Somoza 2730. Allí se estaba investigando desde hace unos quince días el funcionamiento de un quiosco en la parte trasera de la casa.
"Ocho efectivos del Grupo de Intervención Rápida ingresaron a la vivienda y sorprendieron a tres hombres, de 60, 29 y 19 años. El más joven estaba dentro del búnker en la parte trasera, que tenía una puerta de hierro electrificada y un hueco de unos 12 centímetros en una pared lindera con un baldío. Por allí se acercaban los compradores", describió el jefe operativo de la Delegación Rosario de la Policía Federal, Sergio Guevara.
Según detalló el subcomisario, se incautaron 70 bochas de "alita de mosca", una variante de la cocaína de mayor calidad, además de 30 envoltorios de cocaína de menor pureza y unos 20 paquetitos de marihuana, cuyo pesaje se realizará en un laboratorio. Además, reveló Guevara, se secuestró un celular, una moto de alta cilindrada y algo más de 300 pesos en efectivo.
Piecita. El búnker en cuestión era una habitación ubicada en la parte de atrás de la casa que reformaron tapialando una ventana y colocando una puerta de hierro. El pequeño hueco por el cual se realizaban las transacciones daba a un baldío, al costado de la vivienda.
Según comentó Guevara, el mobiliario de la habitación se reducía a un catre y una mesa de plástico como la que algunos bares colocan en las veredas. "El hombre que estaba adentro del búnker -dijo- tenía la droga sobre la mesa, lista para ser vendida".
Robos. La cuadra donde se ubica la casa allanada no es muy transitada, según indicó el subcomisario, pero suele haber muchos autos estacionados por la proximidad de una fábrica.
En ese sentido, Guevara indicó que "la existencia del quiosco había hecho aumentar, según refirieron los vecinos, los robos en la zona".
"Es probable que los clientes del quiosco -añadió- sustrajeran diversos elementos, a veces de los autos estacionados en la cuadra, por si no les alcanzaba el dinero para comprar la droga".
Herméticos. Estos quioscos herméticos proliferan desde hace un año y tienen, según distintas fuentes policiales, varias razones de ser. Por un lado, dicen, es una medida de seguridad contra robos y mejicaneadas. También dificultan las investigaciones, ya que son un obstáculo para obtener pruebas que ameriten sus allanamientos.
Un kilo en Correa
Correa.— La ex Drogas Peligrosas del departamento Iriondo incautó 1.500 dosis de cocaína y 500 de marihuana tras dos allanamientos en esta localidad de 6 mil habitantes. El operativo culminó con la detención de un hombre de 31 años quien, según voceros de la brigada con asiento en Cañada de Gómez, estaba siendo investigado como presunto distribuidor zonal.
El allanamiento, por orden del juzgado Federal Nº 3 de Rosario, estuvo a cargo de la brigada X en una casa de Molina al 1600 y otra de Hernández al 1200. En esta última fue apresado quien para los investigadores es “el cabecilla de la organización”.
“En total habría más de un kilo de droga, aunque los procedimientos continúan”, reveló el jefe de la agrupación, Adrián Oehrli, y agregó: “Trabajamos mucho tiempo en este caso a través de personas que nos fueron llevando de a poco hasta Correa. Lo importante es que dimos con un gran distribuidor de cocaína y marihuana para varias localidades de la zona”.
Alarmante. “Esto causó gran impacto porque es un pueblo donde todos se conocen. Y si bien los vecinos tenían sospechas nadie imaginaba tanto”, comentó Oehrli, quien calificó de “alarmante” el “aumento constante del consumo de droga en estas pequeñas localidades” e indicó que “el abastecimiento se hace generalmente en Rosario”.