"Es una barbaridad jurídica"

Jueves 13 de Diciembre de 2007

El abogado del comisario mayor Sergio Aguilar dice que la acusación de robo contra su cliente es una barbaridad jurídica. "A mi cliente lo procesan por una llamada que no llegó a entablarse. Duró siete segundos y nunca atendió porque el teléfono estaba cerrado", sostuvo Paul Krupnik. "La resolución va camino a revocarse. Hay una hipótesis y ni una prueba. Su pobreza argumental es llamativa".

  La llamada en cuestión se detectó a las 2.34 del 8 de julio cuando, según Repsol, se había ordenado liberar a los tres ladrones del ducto. La hizo Díaz y la recibió Aguilar. "Aguilar no atiende porque le da el teléfono cerrado. Díaz no le puede comunicar esta situación supuesta a Aguilar porque no hay conversación", sostuvo Krupnik.

  El abogado dice que es descabellada la acusación de Bardone. "Para imputarle el robo, lo que es delirante, tienen que probar la presencia en el lugar y el apoderamiento de la cosa robada ¿Dónde está lo que supuestamente fue robado? Y si le atribuyen encubrimiento, ¿cómo puede encubrir alguien a quien no se le probó su presencia en el sitio ni estar enterado del hecho?". No se puede denunciar algo, sea ilícito o no, si uno ignora que está pasando".

  Krupnik remarcó que cuando ocurrió el hecho denunciado hacía un mes que Aguilar se había hecho cargo de la Jefatura cañadense. "Lo hizo tomando la dotación de empleados de la gestión anterior. El no designó ni ubicó personal nuevo" .

 

"Sólo conjeturas". Jorge Bedouret, abogado defensor de los tres policías de la comisaría de Bustinza, apeló la resolución de procesamiento al considerar que el fallo no brinda ninguna precisión de delitos. "No quiero entrar en polémicas con la jueza, pero creo que se basa en conjeturas, no hay pruebas concretas de delitos", afirmó el letrado. Al jefe de Bustinza, Jorge Díaz, se le adjudica haber detenido a los ladrones, luego liberados por la supuesta orden superior que dieron desde la Jefatura de Cañada de Gómez.