Jueves 11 de Marzo de 2010
El teléfono del abogado Gonzalo Basualdo, que acaba de renunciar a un cargo de la esfera del Ministerio de Seguridad, recibió en estos días mensajes con tono de reproche o amenazantes de parte de un teléfono que en apariencia utiliza Raúl Oscar Flores, el asesino confeso del gremialista Abel Beroiz que escapó escandalosamente de la cárcel de Piñero la semana pasada. Basualdo había sido defensor de Flores desde que éste fuera detenido por el crimen.
Los mensajes atribuidos al fugitivo siguieron entrando al teléfono particular de Basualdo incluso en los días en que la sección de Pericias Informáticas de la Unidad Regional II retenía ese aparato para su examen por orden judicial. Fuentes cercanas al caso indicaron que el contenido de los textos que llegaron al teléfono, que Basualdo entregó en forma voluntaria para su control, tienen incluso una referencia a la evasión del penal de Piñero.
Basualdo dejó la representación legal de Flores para asumir, hace dos meses, como titular de la Dirección de Control de Agencias de Seguridad Privada, en el ámbito de la cartera de Seguridad de la provincia a cargo de Alvaro Gaviola. Dos días después de la evasión de Flores, hace ocho días, elevó su renuncia al cargo, que finalmente le fue aceptada, en medio de objeciones de parte de sectores de la oposición provincial y una perceptible turbulencia en distintos ambitos del gobierno.
Desde el juzgado. Entretanto, el juez que investiga la fuga de Flores de la cárcel de Piñero envió un pedido de informes al Servicio Penitenciario (SP) y al Instituto Autárquico Provincial de Industrias Penitenciarias (Iapip) para conocer detalles administrativos, reglamentarios y cuáles fueron los antecedentes del preso evadido desde que llegó al penal. De ese relevamiento podrían desprenderse nuevas citaciones en la causa a personal penitenciario.
Mientras la policía sigue tras el confeso asesino del sindicalista Abel Beroiz, quien se escapó de la cárcel el 3 de marzo escondido en un utilitario con una carga de pan, el juez de Instrucción Juan Andrés Donnola decretó que se envíen oficios al Iapip y al SP solicitando que respuesta a seis puntos que tienen que ver con cuestiones internas de la cárcel de Piñero y los antecedentes de Flores allí. El juez quiere saber por qué Flores había sido asignado al sector de panadería, lo que le permitió escapar escondido en un utilitario del Iapip que llevaba pan a otros institutos penitenciarios.
También ordenó un relevamiento del todo el sistema telefónico del penal, para conocer las llamadas que se realizaron desde los teléfonos a los que tienen acceso los internos. Además, tiene secuestrados los celulares del personal penitenciario imputado.
En la causa hay once acusados de facilitamiento doloso de evasión, ocho de los cuales estaban detenidos y comenzaron a recuperar la libertad en estos días. Se trata de cuatro empleados del Iapip y cuatro agentes penitenciarios. El fiscal Hernán Paz había dictaminado a favor de las excarcelaciones y ahora el juez le hizo lugar al planteo. Tuvo en cuenta que la prueba esencial del expediente está cautelada y que los acusados no tienen antecedentes penales.
La evasión del preso implicado en uno de los casos policiales de mayor resonancia institucional en la provincia generó revuelo en el Ministerio de Seguridad. Las mismas autoridades del área reconocieron que habría existido connivencia para permitir el escape de Flores. El lunes Gaviola aceptó la renuncia de Basualdo.
Flores escapó de Piñero escondido entre bolsas de pan de un utilitario del Iapip, tras sortear tres controles que debieron detectarlo. Estaba detenido desde marzo de 2008. Lo buscaban por el crimen de Abel Beroiz, secretario general del Sindicato de Camioneros santafesino y tesorero de la Federación nacional que conduce Hugo Moyano.
Beroiz fue asesinado el 27 de noviembre de 2007 en el estacionamiento del ACA, en San Juan y San Martín. Dos personas lo abordaron cuando iba a abordar su auto y lo mataron de tres disparos y múltiples puñaladas. Flores fue apresado tiempo después en Tostado y confesó que le habían encargado el crimen a cambio de 80 mil pesos y por una "interna gremial".
Raúl Oscar Flores huyó de la cárcel de Piñero el 3 de marzo.