Domingo 07 de Septiembre de 2008
"Nada de lo que se dijo de mi hijo es cierto. El jamás la maltrataba a la chica. Pero ahora él está muerto y no puede defenderse". Tras la audiencia que se celebró el jueves en los tribunales de Rosario, la mamá de Angel Amarilla negó que el joven maltratara a su pareja, aunque para la sentencia judicial eso se considera comprobado.
"Quiero que mi hijo descanse en paz, que dejen de ensuciarlo. No digo que mi hijo haya sido un santo, pero para mí era un amor de Dios", dijo a este diario Cristina, que tiene 39 años.
La mujer sostuvo que le consta que la relación de la pareja no era violenta porque María Belén y su hijo vivieron con ella antes de mudarse a la casa paterna de la chica. "Nosotros somos muy humildes, mi marido trabaja en la construcción y soy una persona honrada", planteó Cristina, madre de otros cuatro hijos de 10, 12, 16 y 23 años.
Palabra de madre."Mi hijo siempre aportó dinero en esa familia, no era egoísta. Hacía changuitas. Tres días antes de que lo mataran él tuvo una discusión con María Belén y el padre de la chica cambió el candado de la puerta de la casa. Incluso el le pegó a mi hijo y lo hincó con un cuchillo", señaló la mujer.
Cristina también admitió que Angel tenía antecedentes penales de cuando era menor de edad y un problema de adicciones que surgió "a los 12 o 13 años".
"Yo lo llevaba a los centros de rehabilitación, llegué a ir a Remar. Fui a todos lados para buscar ayuda para mi hijo. Le suplicaba al juez que me ayude a internarlo en algún lugar, nunca me quedé con los brazos cruzados, pero nunca tuve respuestas", recordó.