Martes 15 de Marzo de 2022
Rubén Darío Coria, detenido el viernes en Roldán como un “peso pesado” que contaba con dos pedidos de captura, se declaró inocente en la causa por el doble crimen cometido el 1º de mayo pasado en Casiano Casas y Baigorria y dijo que a esa fecha estaba de vacaciones con su familia en Villa Carlos Paz. Pese a su descargo, el acusado de 29 años quedó en prisión preventiva por dos años al ser imputado como coautor de los crímenes de César “Rambito” Navarro y Cristian “Rulo” Bogalino, además del ataque a balazos del 8 de noviembre pasado que dejó cuadripléjico a un chico de 22 años.
Así lo dispuso el juez Florentino Malaponte en la audiencia que se realizó ayer a la mañana en el Centro de Justicia Penal. El fiscal Ademar Bianchini imputó a “Colita”, como le dicen a Coria, como coautor de dos homicidios agravados, otro homicidio agravado en tentativa y la portación ilegal de armas. “Soy totalmente inocente y no cometí ninguno de los delitos que me imputan”, declaró el detenido.
Coria estuvo mencionado en hechos delictivos resonantes y si bien llegó a estar condenado por el crimen de Jeremías Cisneros, un joven de 18 años acribillado al salir de la cárcel el 23 de marzo de 2012, terminó absuelto por la Cámara Penal. El viernes pasado agentes de la Brigada de Homicidios lo detuvieron en una casa de Maíz al 500, en Roldán, donde secuestraron dos celulares, un pen drive, 100 mil pesos y un Volkswagen Fox.
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Lo buscaban por el doble crimen de César “Rambito” Navarro, de 36 años, y Cristian “Rulo” Bogolim, de 23, cometido el 1º de mayo de 2021 en el barrio La Cerámica. Rambito era hijo de Julio César “Cara de Goma” Navarro, el asesinado barra brava de Rosario Central. Pero las evidencias que repasó en la audiencia el fiscal Bianchini indican que el ataque tenía como blanco a Bogolim, quien estaba en prisión domiciliaria con tobillera electrónica.
Ese día Bogolim y su familia habían preparado un asado en el parque frente al monoblock de Baigorria 2473. Cuando terminaba de almorzar con sus padres y su novia se acercó a su casa Juan M. un hombre de 45 años que pedía monedas en un semáforo, y preguntó si habían quedado algunos choripanes. Rulo sacó la carne a la parrilla para que se calentara y se quedó compartiendo un rato con este vecino y con Navarro, quien también se sumó a comer un choripán.
En eso estaban cuando a las 14.40 llegaron caminando dos muchachos que los atacaron con dos armas distintas. Bogolim murió en el lugar con heridas en la cabeza y Navarro sufrió un shock hemorrágico por disparos en el tórax. M. se arrojó al suelo. Una bala que le atravesó el omóplato izquierdo quedó alojada cerca de un pulmón y también fue herido en la zona baja de la espalda y la pierna derecha.
Familiares de Rulo, un amigo y un testigo de identidad reservada declararon luego haber escuchado por comentarios de vecinos o conocidos que los atacantes habían sido “Gordo Chicho” y “Colita”. El primero, Marcelo Alejandro V., de 20 años, fue imputado dos semanas más tarde por el ataque. Los familiares de Bogolim dijeron que diez minutos antes del crimen había pasado en moto con un acompañante. La novia de Rulo entonces le aconsejó que entrara pero él no quiso. Los conocidos de Bogolim aseguraron que Gordo Chicho le “buscaba problemas” porque creía que Rulo había salido con su novia.
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“El tenía problemas desde chico con Chicho. El siempre lo provocaba a Cristian y hasta una vez le tiró tiros en su casa”, contó un vecino. En tanto que un testigo de identidad reservada definió a Colita como “un sicario de la barra del Churrasco”: “Todos sabemos que fueron Colita y un gordito apodado Chicho pero nadie se quiere meter por miedo”, añadió, y al igual que otros testigos lo ligó a la banda de “Los Romero” y vinculó el ataque a cuestiones de drogas.
Días después del doble crimen, al saber que lo buscaban, Coria presentó un hábeas corpus y así la fiscalía a cargo de Adrián Spelta _que investigó el caso_ respondió que lo requerían por esas muertes. Entonces sus abogados, Adrián Ruiz, José Ferrara y Alejandro Caniglia, presentaron evidencia de que a la fecha de las ejecuciones su cliente se encontraba de vacaciones con su pareja, su hijo y un hijastro en Carlos Paz, donde “Colita” asegura que permaneció entre el 31 de abril y el 2 de mayo.
En la audiencia los abogados repasaron ayer esos aportes: datos de la persona que les alquiló una casa, tickets de peaje, fotos de un paseo en el lago, fotos y un video del 1º de mayo a las 16 en el parque de diversiones Pekos. Esta presentación no desactivó el pedido de captura que finalmente se concretó este viernes. “En esta causa no hay testigos presenciales sino de oídas”, remarcó el defensor Caniglia.
Coria fue además imputado por la balacera concretada desde una moto del 8 de noviembre a las 18 contra otra moto Yamaha de 1000 centímetros cúbicos en la que iba Patricio Agustín L. con una acompañante por Zelaya y Herrera. El joven sufrió heridas en el cuello que le causaron una lesión medular y lo dejaron cuadripléjico. A la actualidad se encuentra intubado y sedado, aunque según la acusación llegó a mencionar a Colita como el atacante.