El crimen de Marcelo Giudici "fue un acto preparado para facilitar el robo y obtener impunidad"
Lo planteó el fiscal Gastón Ávila en el inicio del juicio oral por el homicidio del estilista conocido como "La Faraona", estrangulado en 2019 en su local de San Juan al 800. Pidió prisión perpetua para el acusado, Jonatan Melián.

Miércoles 27 de Abril de 2022

El crimen del peluquero y transformista Pedro Luis Marcelo Giudici comenzó a ser juzgado con un pedido de prisión perpetua para Jonatan Melián, un joven arrestado veinte días después del crimen y acusado de asesinar al estilista para robarle. “El homicidio estuvo preordenado para facilitar el robo y también procurarse la propia impunidad, ya que era conocido de la víctima”, dijo el fiscal Gastón Ávila en la apertura del debate. El defensor del imputado, en tanto, pidió que se encuadre el caso como un homicidio en ocasión de robo, lo que prevé menor pena.

Giudici tenía 61 años y además de su reconocida trayectoria como peluquero era un reconocido actor transformista, rol en el cual se lo conocía por su personaje "La faraona". También se destacó por su militancia por los derechos del colectivo de gays, lesbianas, transexuales y bisexuales.

La madrugada del 4 de julio de 2019 su cuerpo fue hallado tirado en el piso de su atelier de San Juan al 800. Estaba atado de pies y manos, tenía un traumatismo severo de cráneo y signos de haber sufrido asfixia. Su muerte conmovió al ambiente artístico local ya que era una persona muy apreciada.

El 25 de julio de ese año efectivos de la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones detuvieron a Melián en el allanamiento a un domicilio de Bordabehere al 5100. En su poder tenía elementos que habían pertenecido al estilista. Llegaron hasta allí en base al relato de testigos de identidad reservada y a información que se obtuvo de las cámaras de vigilancias de la zona donde ocurrió el crimen.

Melián es hermanastro del acusado por el robo seguido de muerte del ídolo de Central Córdoba Tomás “Trinche” Carlovich, quien murió en mayo de 2020 tras ser empujado de su bicicleta y golpear su cabeza contra el asfalto. A más de dos años del arresto del joven y tras una prórroga de su prisión preventiva, ayer comenzó el juicio ante el tribunal conformado por los jueces Carlos Leiva, Román Lanzón y María Trinidad Chiabrera.

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“¿Qué pasó esa noche? _planteó el fiscal en su alegato ante los jueces_. Alrededor de las 21 Jonatan Melián se hizo presente en la casa de Giudici, a quien conocía con anterioridad. Se condujo hasta allí en una motocicleta que usaba para cartonear y de la cual tira un carro. Ingresó a la casa de la víctima con su consentimiento y allí aprovechando una situación de índole sexual en la cual la víctima se encontraba con sus pantalones y la ropa interior baja, tomó un objeto contundente y golpeó fuertemente la cabeza de Giúdici”.

Con el estilista en un estado de indefensión, según planteó, el agresor lo ató con cables de los pies y de las manos hasta inmovilizarlo por completo. “Sin que la víctima pudiera oponer ningún tipo de resistencia decidió estrangularla con un lazo y asesinarla mediante asfixia mecánica”, algo que según el planteo acusatorio concretó tanto para garantizar el robo de elementos de valor como para obtener impunidad, debido a que el estilista lo conocía.

“Una vez que Giudici ya no presentaba un obstáculo en el plan criminal que había pergeñado, Melian comenzó a apoderarse de numerosas cosas que había en la casa: dos televisores, calzado, vestimenta, relojes, algunos pequeños electrodomésticos, una valija, un parlante portátil y el teléfono celular de la víctima”, siguió Ávila, quien resaltó que estos dos últimos elementos serán pruebas relevantes en el juicio. Por último el atacante cargó las cosas en el carro y se retiró por calle San Juan.

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Para declarar en el juicio fueron convocados amigas y amigos de la víctima, los verduleros de un negocio lindero, personal policial y personal médico. Del material probatorio Ávila les pidió a los jueces que presten especial atención a cuatro puntos: “Las características físicas del autor, el medio en el que se movilizaba, la información que se obtuvo del celular de la víctima y el resultado de los allanamientos. Al culminar el debate no va a quedar ninguna duda de que el autor fue el acusado”, dijo, y pidió para el detenido la pena de prisión perpetua como autor de un homicidio doblemente calificado, por la alevosía y críminis causa.

A su turno el abogado defensor Martín Frassi solicitó al tribunal que el hecho sea encuadrado en la figura de homicidio en ocasión de robo, un delito que prevé una pena de entre 10 y 25 años de prisión. “Comparecerán testigos que poco coincidirán con los agravantes que describe la fiscalía”, anunció el defensor, y dijo que se conocerán singularidades de la víctima y el agresor que “también inclinarán la balanza en favor de la teoría de la defensa”. Pidió a los jueces que no sólo tengan en cuenta la “brutalidad” de la escena criminal sino también otros elementos que surgirán en las audiencias.

Una vez consumado el crimen pasaron pocos minutos hasta que el cuerpo fue encontrado por un hombre de confianza de Giudici con quien había pautado encontrarse esa noche. El joven contó entonces a los pesquisas que cuando estaba llegando vio salir de la casa, bañado en sangre, a un hombre que se fue en moto por calle San Juan hacia el oeste.

Un par de testigos dijeron que “un vecino vio que frente a la casa había un carro y una moto” y que “vio salir de la casa a un hombre con un bolso que se fue en la moto”, lo que orientó una investigación que se completó con la información obtenida de las cámaras y el testigo reservado.