Domingo 07 de Septiembre de 2008
Daniel Alberto Quintana tiene 22 años y un nombre en los barrios San Francisquito, Villa La Boca y Avellaneda Oeste. Allí todos lo conocen como Droga. El homicidio de Luciano Fernández no fue su primera aparición en la crónica policial. La noche del viernes 7 de abril de 2006, junto a otros dos compinches, el muchacho interceptó en Garay y Felipe Moré a un efectivo de Bomberos Zapadores que iba a tomar servicio vestido de civil. Su nombre es Carlos Almada, tiene 55 años y por entonces llevaba 32 de servicio y estaba a punto de jubilarse.
Fuentes policiales indicaron en aquella oportunidad que los delincuentes estaban armados con un revólver y una escopeta. Al ser apretado por los ladrones, Almada sacó su arma reglamentaria para defenderse y hubo una balacera con dos heridos. El bombero recibió una perdigonada desde corta distancia en el abdomen que lo puso al borde de la muerte. El otro herido fue Droga, quien en ese momento tenía 19 años y recibió un plomo policial, también en el abdomen, que motivó que le tuvieran que realizar un ano contra natura. Almada y Droga sobrevivieron. Por eso a este último le quedó una condena de tres años de cumplimiento efectivo con vencimiento en 2011.