Domingo 15 de Junio de 2008
Dos de los integrantes de la gavilla que en febrero asaltó el banco Macro de Rondeau al 1200, de donde se habían llevado casi 20 mil pesos, fueron procesados por robo calificado agravado por el uso de armas de fuego. Un tercer hombre acusado de integrar la banda fue desvinculado del hecho: le dieron falta de mérito tras pasar cuatro meses detenido. La plata nunca se recuperó.
La resolución fue firmada por el juez de Instrucción Nº8 Juan José Pazos. El atraco ocurrió la mañana del 6 de febrero de este año. Los delincuentes llegaron a las 11.10 en un Fiat 128 hasta el banco de Rondeau y Washington. Tres fueron los que entraron a la entidad. Casi toda la secuencia del robo quedó registrada en las cámaras de video instaladas en el edificio. Primero redujeron a uno de los policías que estaban apostados allí y efectuaron un disparo intimidatorio al aire. Después avanzaron hacia las dos cajas y juntaron el dinero.
El desbande. Pero un cliente consiguió escabullirse y salió a la carrera con un bolso en la mano. Eso llamó la atención de los ocupantes de un patrullero que en forma casual pasaba por allí. La banda se puso en fuga. El cliente era un comerciante de la zona que pasaría un pésimo rato a partir de allí: la policía lo detuvo transitoriamente confundiéndolo con uno de los hampones.
El hombre que había quedado a cargo del auto salió haciendo arar los neumáticos. Otro de los hampones retuvo a una clienta que logró zafar. Tras eso se desató un feroz tiroteo en la calle en el que resultó herido uno de los acusados, José Torres, de 42 años. Fue alcanzado por dos disparos en la zona dorsal y fue derivado al Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria.
Poco después J.E.C., de 42 años, fue alcanzado por la policía en Chiclana y las vías del ferrocarril a bordo de un Fiat 128. Otro sospechoso, Juan Carlos Basso, cayó al día siguiente. Según la policía se encontraba con régimen de salidas transitorias de la Unidad 3 y debía presentarse en la cárcel el día anterior al robo.
La resolución. El juez Pazos procesó Torres y a Basso como autores del robo a mano armada. Torres había sido detenido en el lugar con dos heridas de bala: fue una evidencia fuerte. A Basso lo implicaron por una impresión dactilar hallada en el banco. Su abogado defensor pidió la nulidad de esa prueba dado que, según entiende, no se acreditó el modo en que fue levantada esa huella.
Sonría, lo filmamos. El rostro que se observa más nítidamente en el video del banco es, para la policía, el de Juan Carlos Basso, un fogueado del hampa local de 42 años, que estaba detenido en la Unidad 3 gozando de salidas transitorias diarias de trabajo. Tiene varios antecedentes por delitos contra la propiedad. Por el robo a un comercio en 1999 fue condenado a 5 años y 8 meses. El 7 de enero de 2003 protagonizó una resonante fuga de presos, 19 en total, de la comisaría 1ª de Rosario.
Fuentes policiales recordaron que en noviembre de 2003 cayó detenido por el asalto el 17 de mayo de ese año a una planta elaboradora de envases de cartón y taller de litografía, propiedad de un primo del juez Osvaldo Barbero. Al magistrado, quien estaba en el lugar, le robaron. José Torres, de 42 años, fue acusado de enfrentarse a los policías de la Patrulla Urbana que llegaron al lugar.
Liberado
Quien recibió falta de mérito fue J.E.C. Lo habían arrestado a poco del robo, a 8 cuadras del banco. Su abogado, Marcelo Argenti, adujo que no había pruebas contra él: detenido sin dinero ni armas, vestido con ropas muy distintas a las que usaba una persona registrada por la cámara de la entidad, que lucía físicamente parecido a él. El juez no probó su participación.