Desplazaron a jefes de la 5ª por una fuga
A los dos reclusos que ayer a la mañana se esfumaron de la comisaría 5ª les costó muy poco concretar su objetivo ya que no encontraron obstáculos: una de las dos puertas que divide el penal de las oficinas de la seccional estaba sin candado y a la otra le sacaron la traba y se la llevaron.

Viernes 05 de Septiembre de 2008

A los dos reclusos que ayer a la mañana se esfumaron de la comisaría 5ª les costó muy poco concretar su objetivo ya que no encontraron obstáculos: una de las dos puertas que divide el penal de las oficinas de la seccional estaba sin candado y a la otra le sacaron la traba y se la llevaron. Entonces, a los detenidos les resultó sencillo alcanzar la calle a través de una playa de estacionamiento contigua a la dependencia policial. A raíz de la negligencia de los uniformados que estaban a cargo de la custodia de los presos, las autoridades de la Unidad Regional II determinaron su pase a disponibilidad. No fue la única medida que dispuso el jefe de la policía rosarina. También ordenó el relevo de la cúpula de la seccional.

Fernando Arco y Daniel Pagán, jefe y subjefe de la 5ª hasta ayer, fueron removidos y reemplazados por los comisarios Juan Carlos Cabral y Ariel Gustavo Bengoechea respectivamente. Los oficiales fueron desplazados —según fuentes de la fuerza— a raíz de que ninguno de ellos estaba en la comisaría cuando ocurrió el escape y la orden es que siempre haya un superior en el lugar.

En tanto, ante la presunción de que los presos tuvieron algún tipo de ayuda interna para lograr la fuga, el jefe de la policía rosarina, Osvaldo Toledo, dispuso el pase a disponibilidad del superior de servicio, el oficial de guardia y el cabo de cuarto qu estaban en la comisaría al momento del hecho.

Puertas abiertas.El vocero consultado indicó que todo se inició cerca de las 9 de ayer cuando a dos reclusos les indicaron que debían limpiar el penal ya que ayer era día de visita de los familiares. Según dijeron, los dos presos comenzaron con la tarea y, "en un descuido del cabo de cuarto" —el policía que debe custodiar el penal—, se apoderaron del candado de una de las dos puertas que separan las celdas de las oficinas. "En realidad, los policías dijeron que el candado desapareció", explicó una fuente de la investigación. Tampoco los detenidos tuvieron dificultades para atravesar la otra puerta, ya que estaba abierta.

Después, recorrieron un pasillo angosto que se conecta con un patio interno y desde allí llegaron a los fondos del edificio. Finalmente, alcanzaron una playa de estacionamiento que sale a calle Cerrito y se fueron.

Fuentes policiales identificaron a los prófugos como José Alberto Canela, de 37 años, procesado por robo calificado y privación ilegítima de la libertad; y Ricardo Héctor Lezcano, de 33 años y acusado de tentativa de robo y robo calificado.