Declaró testigo clave en la causa del triple crimen

Martes 02 de Septiembre de 2008

La fiscal porteña Ana Yacobucci, a cargo de la investigación por el triple crimen de los empresarios Sebastián Forza, Leopoldo Bina y Damián Ferrón, interrogó ayer por tercera vez y en calidad de testigo al ex policía José Luis Salerno, quien hace dos años se ocupa de una farmacia familiar y tenía vinculaciones comerciales con las víctimas. En su testimonio, el hombre negó haber estado en una reunión clave que se produjo poco antes de la desaparición de los tres empresarios y en la que, se cree, se pactaba un acuerdo con narcotraficantes mexicanos.

  Según fuentes judiciales, Salerno habría dicho que llegó a una reunión en el bar cercano al edificio Concord Pilar, donde alquilaba un departamento Sebastián Forza, cuando estaba finalizando una reunión entre Ferrón, Bina y un "hombre extranjero". Asimismo, dijo que creyó que el sujeto era cubano por el acento, pero afirmó que luego —atando cabos— dedujo que sería mexicano, relataron fuentes tribunalicias.

 

Sospechas. El abogado de las familias Ferrón y Bina, Miguel Angel Pierri, ya había planteado dudas sobre Salerno, al señalar que "tiene mucho más para decir" sobre el triple crimen. Es que según el profesional, a la 11.30 del 7 de agosto, día en que desapareció el trío, un empleado de Salerno llamó a Ferrón para preguntarle "cómo andaban las cosas", algo que llamó la atención de los detectives.

  Además, la fiscal también interrogó a Pablo Norberto Florentín, que había sido convocado por Forza para abrir un establecimiento farmacéutico y desde el cual se pidió permiso para importar y comercializar efedrina. Según publicó el diario Crítica, se trata de la empresa Megafarm, que inició los trámites para incorporarse al Registro de Precursores Químicos del Sedronar el 27 de junio.

  Al respecto, ayer se supo que la fiscal llamará a declarar en las próximas horas a funcionarios del Sedronar para echar luz sobre cómo se otorgan esos permisos y quiénes pueden acceder a ellos en un país que parece haberse convertido en los últimos días en la meca del comercio negro de efedrina.