Jueves 11 de Marzo de 2010
Rufino.— Los tres hombres implicados en el robo en Rufino que originó la persecución en la que fue asesinado un policía de 18 años se dedicaban a excursiones delictivas en territorio santafesino procedentes de la provincia de Córdoba. Los tres son originarios de la capital mediterránea. Dos de ellos estaban radicados en la ciudad de Laboulaye, a sesenta kilómetros del lugar del trágico enfrentamiento del lunes. Y el tercero, que está prófugo, se había asentado en Rufino hace seis meses. Su tarea, definen los investigadores, consistía en marcar allí domicilios como blancos de golpes a concretar por sus cómplices.
El agente Emiliano Celis, de 18 años, murió acribillado por cuatro balazos la noche del lunes, en el operativo de persecución a los ladrones que maniataron y robaron a un matrimonio en avenida Cobo 440 de la ciudad del sur santafesino. Tras el episodio fueron detenidos Enrique Z., de 40 años, que está preso en la alcaidía de Melincué, y Diego G, de 28, internado con cuatro disparos en el hospital Cullen de Santa Fe, donde evolucionaba favorablemente. El que está prófugo es Darío G., también de 28.
Tras el asalto, en un allanamiento en una campo en Aarón Castellanos, fueron detenidas Silvana Alejandra D, de 30 años, y Stella Maris O., de 30. La primera es pareja de Enrique Z. y la segunda de Darío G. Se presumía que esperaban allí hasta la concreción del delito. Ambas fueron indagadas ayer en Venado Tuerto y luego quedaron en libertad.
Los implicados en el asalto y el crimen del agente Emiliano Celis pertenecen al grupo de ladrones denominados "paleteros". Su estilo delictivo se distingue por utilizar una especie de ganzúa o paleta fabricaba con un rayo de bicicleta para abrir puertas de viviendas e ingresar, en la mayoría de los casos en horas de la madrugada, cuando los moradores duermen. En varios casos de grupos desbaratados se comprobó que se trataba de cordobeses: ocurrió, por ejemplo, en robos a casas en Fuentes, Pujato, Monje, Gálvez y Granadero Baigorria a mitad del año pasado.
Emiliano Celis fue despedido ante innumerables muestras de dolor y con todos los honores que se le brinda a los agentes policiales caídos en defensa de la comunidad. El martes se ofició el responso en la Iglesia Santísima Trinidad ante el jefe de la Unidad Regional VIII, comisario inspector Rafael Grau, quien entregó la bandera y la gorra del joven a sus padres. A las exequias asistió el secretario de Seguridad de la provincia, Horacio Ghirardi.
El robo. Celis fue baleado tras el robo a la familia Spada. Los delincuentes ingresaron bajo amenazas de muerte, redujeron a un matrimonio y robaron dinero, tras lo cual huyeron a pie. El ladrón prófugo, que ofició de campana, estaría deambulando por la zona rural de Araón Castellanon y tiene un arma, según fuentes policiales. Hubo testigos que reportaron haberlo visto en campo abierto y de acuerdo a la descripción se ajustaría a la del prófugo. Este hombre vive desde hace seis meses en Rufino junto a su mujer embarazada y aportaba la logística para cometer ilícitos.
El jefe de la Zona VI de inspección de la Unidad Regional VIII, Fernando Scabuzzo, sostuvo que el único fugitivo está vinculado a una banda de paleteros que cometieron robos en la zona de Las Parejas y Las Rosas.