Lunes 21 de Agosto de 2023
Un hombre de 69 años fue asesinado el domingo por la noche en la puerta de su casa de Magallanes al 3300, barrio Triángulo. Según una versión preliminar los autores del ataque fueron dos personas que llegaron en moto, se hicieron pasar por clientes y cuando tuvieron de frente a la víctima le dieron un balazo en el pecho. El hombre se dedicaba a la venta de chapas y de chatarras en esa misma vivienda, que en los últimos años había sido baleada al menos en cuatro ocasiones.
Se podría decir que Alberto Eulogio Núñez fue la víctima de un crimen anunciado. Entre marzo de 2021 y fines de julio de este año su casa había sido blanco de cuatro ataques. Hechos que con este corolario ahora pueden ser tenidos en cuenta como advertencias de algo que terminó concretándose. Sus vecinos dijeron conocerlo de toda la vida, que era chatarrero y que en el último tiempo se dedicaba a la venta de chapas.
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Todo ese contexto será tenido en cuenta por los investigadores para desentramar un homicidio que por ahora puede describirse con lo poco que contaron los testigos. En ese marco se supo que pasadas las 20.30 del domingo un hombre llamó a la puerta y dijo estar interesado en comprar una chapa de tres metros. Cuando Núñez abrió el portón de su casa para atenderlo, el falso cliente se convirtió en verdugo: desenfundó un arma de fuego y le disparó varias veces.
Al menos un balazo impactó en el pecho de Núñez. Su esposa, que estaba dentro de la casa, salió a la vereda al escuchar las detonaciones y se encontró con el hombre tendido en la vereda. Un vecino les dio una mano, cargaron a la víctima en un auto y lo llevaron al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez. Allí, pasadas las 22, los médicos confirmaron el fallecimiento luego de no poder reanimar a Núñez tras dos paros cardíacos.
En el lugar del hecho trabajó el personal de la comisaría 19ª y más tarde el gabinete criminalístico de la Agencia de Investigación Criminal. Inicialmente siguieron las órdenes del fiscal Matías Edery, que estuvo a cargo de la pesquisa en reemplazo de la fiscal en turno Marisol Fabbro. En la escena del crimen juntaron cuatro vainas servidas calibre 9 milímetros y trascendió que los autores fueron dos hombres que llegaron en una moto negra.
Iba a pasar
La vivienda de Magallanes 3341 en la que Núñez vivía y fue asesinado registra al menos cuatro ataques con arma de fuego en los últimos tres años. El primer hecho ocurrió el 19 de marzo de 2021. El siguiente el 7 de noviembre de 2022. Mientras que este año los ataques fueron dos: el 3 de mayo y el 27 de julio, este último horas después de un homicidio ocurrido en esa misma cuadra.
En ninguno de estos hechos trascendió un posible móvil de los ataques. Sin embargo este lunes los vecinos que hablaron con La Capital describieron al menos dos posibles contextos que podrían estar relacionados a esas balaceras y también al asesinato de Núñez.
"El hombre vendía chatarra pero también cosas robadas. A la madrugada se escucha que llega gente arrastrando cosas para ir a venderlas ahí", contó un vecino de la cuadra. "Entre esas cosas sé que vendía las placas que se roban en el cementerio", agregó en relación a La Piedad, un lugar que en los últimos meses fue noticia en reiteradas ocasiones por el robo masivo de placas de bronce y otras piezas.
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"Pero también tiene una hija presa", contó el hombre. En ese sentido sobre la vivienda familiar hay registros de tres personas vinculadas a ese domicilio que tienen causas por robo simple, robo calificado, usurpación y tentativa de hurto simple.
Por todo ese contexto la mayoría de vecinos de la cuadra no se asomaron a la calle cuando escucharon los disparos que acabaron con la vida de Núñez. "Acá ya es algo que pasa tan seguido que mejor no salir porque no sabés para dónde van los tiros", contó un hombre que estaba reunido con otros vecinos. Recién durante la mañana del lunes, con el comentario del vecindario y de los medios de comunicación, se habían enterado de quién había sido la víctima. "Era algo que se sabía que iba a pasar", resumieron.
Homicidios
Cuando los vecinos cuentan cómo está el barrio y hablan de los peligros, de los temores y de los cuidados, puede suponerse que se trate de un punto de vista relacionado a la situación general que atraviesa Rosario respecto de la violencia urbana. Pero no, se refieren puntualmente a tres cuadras del barrio Triángulo que en el último tiempo fueron escenario de al menos tres hechos violentos con desenlaces fatales.
Se trata de situaciones que ocurrieron en un marco de violencia que incluye otros hechos, como las balaceras a la casa de Núñez o bien otros ataques que los vecinos aseguran escuchar casi a diario. Lo relacionan a puntos de venta de drogas que todos saben que funcionan en un tramo de trescientos metros de la calle Magallanes, desde Lejarza hasta Saavedra.
Para hablar de hechos concretos los vecinos mencionan los dos casos más graves en el último tiempo, anteriores al crimen de este domingo. El primero fue el ataque contra Daniel Pacheco, un vecino de 52 años que el 22 de junio fue baleado en un pasillo que nace en Magallanes al 3400. El hombre quedó internado con heridas en las piernas y el tórax en el Sanatorio Ipam, donde peleó por su vida hasta que falleció el 22 de julio.
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El siguiente fue el asesinato de Fernando Martín Espíndola, un joven de 29 años acribillado en Magallanes y Uruguay el pasado 26 de julio. El muchacho, que era cantante de una banda de cumbia, acababa de terminar un ensayo y se había ido con unos amigos a tomar algo a esa esquina que solían frecuentar. Desde una moto en movimiento un hombre que iba como acompañante disparó contra el grupo e hirió a Fernando y su amigo Brandon L., de 27 años.
Fernando murió una hora después de ingresar al Heca, mientras que Brandon quedó internado con dos heridas en las piernas. Horas más tarde, ya a la madrugada del 27 de julio, una mujer llamó al 911 para denunciar que había escuchado una serie de balazos y que al asomarse a la calle había encontrado cuatro vainas servidas sobre la puerta de su casa. Se trataba del cuarto ataque contra la vivienda de Alberto Eulogio Núñez, tal vez la última advertencia que recibió antes de ser asesinado este domingo a la noche.