Miércoles 03 de Septiembre de 2008
Buenos Aires.— Las familias de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, los tres empresarios asesinados hace 20 días en General Rodríguez, se unieron en una única querella para solicitar que la causa pase a manos del juez federal Federico Faggionato Márquez, quien investiga a la banda de narcotraficantes mexicanos desarticulada en julio en una quinta de Ingeniero Maschwitz. Lo hicieron ante la cada vez más concreta vinculación del triple crimen con la comercialización de efedrina, sustancia que los mexicanos utilizaban como precursor para fabricar drogas sintéticas. En ese orden, ayer quedó acreditado que el argentino detenido en ese laboratorio de drogas mantuvo contactos con Forza en un par de ocasiones.
Así las cosas, las viudas de Forza, Ferrón y Bina fueron convocadas a declarar ante el juez Faggionatto Márquez, quien quiere escuchar sus versiones para ir completando la pesquisas y despejar versiones.
La vinculación. La pretensión de que el expediente pase a la órbita federal obedece a que la Justicia confirmó que el nombre Sebastián F., que aparecía grabado en un celular de Luis Tarzia, el argentino detenido en el laboratorio de Maschwitz, es de Forza y habría al menos dos llamados entre ellos.
El nombre de Sebastián F. también figuraba en una agenda del prófugo mexicano Jesús Martínez Espinoza, sindicado como el líder del los narcos.
"A partir de ese dato hay que pensar seriamente que el triple crimen está relacionado con los carteles mexicanos", señaló Pierri. Y agregó que los crímenes son consecuencia de una "pelea entre bandas" dedicadas a proveer de efedrina a los narcos.
Pierri considera que Ferrón, Forza y Bina pensaban conformar una sociedad para quedarse con el mercado de venta de efedrina a los narcos, lo que habría enfurecido a otros proveedores de esas bandas.
Según esa hipótesis, uno de esos proveedores le dijo a los mexicanos que Forza los delató a la policía y aportó los datos que llevaron al allanamiento de la quinta de Maschwitz el 17 de julio pasado. También esa misma persona fue para la querella quien les dijo a los narcos que Forza les había vendido un cargamento de efedrina estirado con sal en un 20 %.
Pierri también había pedido a la fiscal Yacobucci, que investiga hasta ahora el triple crimen, que cite a declarar a José Luis Salerno, socio de Ferrón y a Martín Magallanes, ex socio de Forza, ya que conocían las actividades de las víctimas.
Se desligan. Salerno negó ayer que previo a la desaparición de los empresarios, el 7 de agosto, él se haya reunido con Ferrón, Bina y un mexicano. "Nunca estuve en una reunión con las víctimas y un mexicano. En una ocasión tenía que dejarle unas directivas a Ferrón para que vea a unos proveedores. Fui al lugar donde estaba y cuando llegué estaba reunido con tres personas que me presentó. Me aparté del grupo para darle las directivas a Damián y me fui", recordó Salerno, quien era amigo de Ferrón desde hace 27 años, trabajaba con él diariamente y le había presentado a Forza.
Magallanes, en tanto, admitió que fue socio de Forza en la droguería Seacamp durante un año, relación que concluyó en un juicio y una conciliación privada. Sobre su relación con Vilán, el muchacho de 34 años que se tiró de un 9º piso días después del triple crimen, Magallanes explicó que lo conocía desde los 10 años y que ambos eran socios en Droguería Unifarma. Respecto del suicidio de su socio, cree que se debió a que Vilán se sentía "abrumado y paranoico" por las deudas de la firma y no por los asesinatos de General Rodríguez.
Por otra parte, el abogado Ariel Fusco, que defiende a Manuel Poggi, el ex funcionario municipal de general Rodríguez que está prófugo desde el jueves cuando en un depósito que él alquilaba se hallaron barriles con resto de efedrina, le anunció al juez Faggionato Márquez que "se está trabajando en la presentación voluntaria de su cliente pero aún no están definidos los tiempos". l