Condenan a dos miembros de Los Gorditos por atacar a tiros a una familia y herir a una nena
Joan Ulises Leyton recibió 5 años y 4 meses por disparar a una casa de Flammarión al 5000. Jorge Fernández, una pena única de 4 años como quien lo condujo hasta allí en moto

Lunes 14 de Febrero de 2022

Dos detenidos como integrantes de la banda de “Los Gorditos” liderada por Brandon Bay fueron condenados en un juicio abreviado a distintas penas de prisión efectiva por atacar a tiros a una familia en Flammarión al 5000. Joan Ulises Leyton recibió 5 años y 4 meses como el tirador mientras que Jorge Fernández fue sentenciado a una pena unificada de 4 años de prisión como quien lo condujo hasta el lugar del ataque. El fallo fue dictado la semana pasada por el juez Facundo Becerra, quien homologó un acuerdo abreviado presentado por la Fiscalía y aceptado por la defensa.

Los dos imputados aceptaron condenas por un hecho del 5 de diciembre de 2020. Según la acusación ejercida por el fiscal Pablo Socca, cerca de las 21 de ese día Fernández llegó conduciendo una moto junto a Leyton a una casa de Flammarión al 5000. Al llegar a la puerta de la vivienda Leyton sacó un arma y realizó cinco disparos hacia Ana Laura S., hija de una mujer apodada “La Pelada”, y también abrió fuego contra su hija de 9 años y su pareja Alexis L. a fin de amedrentarlos y obligarlos a abandonar su casa.

Los disparos le ocasionaron una lesión grave en la mano a la niña y, cuando Alexis intentó resguardarla, Leyton le efectuó un disparo que le impactó en la región del tórax. Si bien Leyton no tenía antecedentes al momento del ataque, Fernández contaba con una condena anterior del 12 de diciembre de 2016 a la pena de 3 años de prisión condicional por hechos de robo simple y robo calificado.

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Brandon Bay es sindicado como el líder de la banda de Los Gorditos. Tiene 25 años y está preso en Marcos Paz. El encierro, según las investigaciones fiscales, no fue un impedimento para seguir dando órdenes a los suyos para mandar a matar, extorsionar, generar balaceras y amenazar a distintas personas con el objeto de ganar terreno y explotar el negocio narco.

La banda fue sometida a escuchas telefónicas. De las conversaciones que mantuvo Leyton con familiares de Bay se desprende que tenía un móvil para balear la casa de Flammarión. El motivo, según la pesquisa, es que posiblemente la familia de La Pelada formaba parte de una facción con la que el grupo estaba enemistado. Además a Leyton lo habían denunciado por algún hecho, según lo que él mismo le explicó en una llamada a Sebastián A., cuñado de Brandon Bay.

En esa comunicación Joan se mostró enojado porque le habían “batido la cana” y decidió responder con dispararos. “¿Vos piloto no tenés?”, le preguntó a Sebastián, quien le contestó que sí: “Ahora te rescato un piloto, vos pasás y le pegás”. El piloto designado para manejar la moto era, tal como consta en la condena, Fernández.

El 5 de diciembre los autores de los disparos llegaron en moto hasta la puerta de la casa de Flammarión, donde efectuaron los disparos. "Yo a ellos los vi y sé quiénes son. Uno es Jorge Fernández, que conducía, y Joan era su acompañante, autor de los disparos y la agresión, un vecino vio todo”, dijo una mujer cuyo testimonio consta en la causa.

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Así, Jorge Fernández deberá cumplir una pena de 3 años y 4 meses de prisión efectiva, que fue unificada en 4 años con la condena anterior, como partícipe secundario de los delitos de lesiones graves agravadas por el uso de arma de fuego, tentativa de homicidio agravada por el uso de arma de fuego y tenencia ilegal de arma de fuego.

En tanto Joan Ulises Leyton cursará una pena de 5 años y 4 meses de prisión efectiva como autor de lesiones graves agravadas, tentativa de homicidio y portación ilegal de arma de fuego.

Brandon Bay es considerado un detenido de alto perfil criminal. Tras la detención de sus dos hermanas antes de Navidad y de otros miembros de la familia los fiscales Pablo Socca y Valeria Haurigot los acusaron de formar parte de una asociación ilícita. Según los funcionarios, las hermanas de Brandon seguían las órdenes de él desde la cárcel y se encargaban de regentear la actividad de narcomenudeo en búnkers, conseguir soldaditos para producir las balaceras, extorsionar a las víctimas para no usurparles las viviendas y exigirles dinero a cambio.

Distintas investigaciones judiciales le atribuyen vínculos con Los Monos a la banda de Los Gorditos, con predicamento en el barrio Tiro Suizo de Rosario y que en los últimos años extendió sus dominios al cordón industrial.