Condenado por prestar el auto para un golpe millonario en Fisherton en el que mataron a un policía

Claudio Diez recibió diez años de prisión como partícipe del asalto de 2024. En la emboscada a tiros a un utilitario mataron al policía Andrés Farías, que custodiaba 40 millones de pesos

18:12 hs - Martes 28 de Julio de 2026

El golpe fue precedido por un estudio del terreno, un armado logístico y el robo de un vehículo. Consistió en la emboscada al utilitario donde el contador de una empresa de golosinas de Fisherton trasladaba 40 millones de pesos a un banco. Los asaltantes lo rodearon y abrieron fuego para lograr que se detenga. Fueron más de diez disparos de los cuales tres impactaron contra un policía que custodiaba la carga, Andrés Farías, de 42 años, quien falleció a los seis días. Por participar en un tramo de ese trágico asalto, un hombre fue condenado este martes en un juicio abreviado a 10 años de prisión.

Se trata de Claudio Diez, quien aceptó esa pena por el delito de robo agravado por el uso de arma y por ser cometido en poblado y en banda. Fue condenado por un aporte lateral como partícipe primario del asalto. En concreto, le atribuyeron haber entregado su auto Peugeot 207 a su pareja —ya condenada— quien intervino en el hecho junto a otras personas el 27 de septiembre de 2024.

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Ese día el policía Andrés Farías recibió varios disparos cuando custodiaba al contador de la empresa El Emporio de las Golosinas, de Mendoza al 5800, rumbo a una sucursal del banco Macro. Iban en un utilitario Renault Kangoo gris cuando los interceptaron a plena luz del día, a las 9 menos cuarto de la mañana, en el cruce de Benegas y Ambrosetti. Al menos tres delincuentes que bajaron de un auto Ford Focus estacionado en la cuadra los atacaron con once disparos. El efectivo, que realizaba tareas de servicio adicional e iba como acompañante y uniformado, recibió tres.

Un ataque directo

“No hubo intercambio de disparos, fue un ataque directo”, dijeron entonces los investigadores. Tras la balacera, los ladrones tomaron el dinero de la parte trasera del vehículo y el arma reglamentaria del policía. Luego escaparon hasta González Sabathie al 8100. Allí abandonaron El Ford Focus y subieron a otro vehículo en el que escaparon con una suma que en aquel momento se estimó en 35 millones de pesos pero que, en la condena a Diez, se fija en 40 millones.

Gravemente herido con un disparo en el cráneo y otro en el tórax, el policía fue trasladado al Hospital Clemente Álvarez. Allí agonizó seis días con lesión cerebral y conectado a un respirador artificial hasta que falleció el 3 de octubre, cuando el Cudaio procedió a la ablación de órganos ya que el uniformado era donante.

Con el correr de los días la pesquisa precisó cómo se diseñó y concretó el plan criminal con una decena de acusados. Se determinó así que la banda usó tres autos para realizar tareas de inteligencia desde las 7.40 de aquel día. Al menos seis integrantes del grupo recorrieron la zona donde funciona El Emporio de las Golosinas hasta que finalmente interceptaron el utilitario en inmediaciones del Jockey Club.

Además del Ford Focus que se usó en la emboscada —sustraído días antes en Gaboto al 4100 y entregado a la banda a cambio de 500 mil pesos— los agresores emplearon un Peugeot 207 y un Volkswagen Up. Tenían una pistola 9 milímetros y otra calibre 380, aunque no se descartó el uso de otras armas.

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El auto prestado

Tras la pista del auto robado que los maleantes dejaron abandonado en González Sabathie al 8100, la pesquisa determinó que al bajar de ese auto los atacantes subieron al Peugeot 207. Ese auto pertenecía a Claudio Diez, el hombre ahora condenado como partícipe, quien se lo había prestado para ser usado en hecho a su pareja, Sheila López.

La mujer fue condenada el 4 de marzo pasado a 5 años de prisión como partícipe secundaria del robo. En un allanamiento a su casa se secuestró “una suma considerable de dinero en pesos, moneda extranjera y bienes nuevos recientemente adquiridos” aprovechando su parte del botín, indicó la Fiscalía. Al igual que su pareja, fue condenada por su intervención en el robo, pero sin relación con la muerte del empleado policial.

En el acuerdo abreviado acordado este martes entre la defensa de Diez y la fiscal Paula Barros se estableció que el acusado le entregó el auto a Sheila para ser usado en la fuga de los ladrones. Que, tras el golpe, acudieron a la casa del ahora condenado en la Paz al 7300 tanto en ese auto como en el VW Up. El procedimiento fue aprobado por el juez Rafael Coria, quien dictó la condena.

En la sentencia se estableció que, además de facilitar el auto, Diez colaboró con la banda al ocultar en su casa elementos usados en el hecho como armas, guantes y pasamontañas, así como los bienes robados, “todo ello como parte de plan acordado previamente entre todos los participantes”. En diciembre del año pasado un hombre que ya estaba preso por otra causa en la cárcel de Coronda, Kevin Leonardo A., de 31 años, fue imputado como uno de los tiradores junto a Sergio P., Axel F. y Dylan O., entre otros acusados, por delitos que prevén prisión perpetua.