Condenado a cuatro años por matar a golpes a un cartonero en Villa Gobernador Gálvez
Pedro Héctor Ponce cerró un proceso abreviado homologado por el juez Ismael Manfrin. Estaba acusado como partícipe secundario en el crimen de agosto del año pasado

Miércoles 19 de Octubre de 2022

“Eramos todos conocidos del barrio. Le pegaron una terrible patoteada. Se pelearon por droga. Creo que Walter le sacó la droga a Pablo”. Ese es sólo uno de los testimonios que constan en la acusación a Pedro Héctor Ponce, de 45 años, y que detalla los pormenores del asesinato de Walter David “Mosquito” Abella, de 25 años, ocurrido el sábado 21 de agosto de 2021 a las 7.30 de la mañana en Temporelli al 2100, en barrio Coronel Aguirre de Villa Gobernador Gálvez. Según esos relatos, el asesinato de Mosquito Abella fue el final de una gresca ocurrida en la casa de la víctima. Quien le dio la última estocada, aplastándole la cabeza con un adoquín, fue Pablo Ponce, hermano de Pedro, quien no llegó a ser imputado ya que murió de un paro cardíaco encarcelado en la subcomisaría 26ª días antes de la acusación. Pedro, en tanto, cerró un proceso abreviado a cuatro años de prisión, homologado por el juez Ismael Manfrín por el delito de homicidio doloso simple en calidad de partícipe secundario.

La investigación del crimen de Mosquito Abella expuso ante la opinión pública como es vivir y morir en barrios periféricos del Gran Rosario. Como una disputa entre amigos pobres y adictos puede volar por los aires con el peor de los resultados posibles. Abella era un muchacho marginal que vivía al límite de la ley. Tenía 25 años y sus vecinos de Temporelli al 2100 contaron que se dedicaba a recolectar cartones, vender cosas cirujeadas o limpiar veredas.

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También dijeron que “rastreaba” (robaba todo tipo de cosas) sin miramientos", sobre todo cuando lo dominaba la necesidad de comprar drogas. “Por un lado, pobre pibe. Por el otro, un respiro para el vecindario porque el loco andaba todo el tiempo «rastreando». Una pena y un respiro”, sopesó una vecina de Coronel Aguirre minutos después del crimen.

Mala reunión

“Esa noche estábamos escabiando vino tinto con gaseosa con Pablo Ponce, Pedro Ponce y Walter, el finado. Estábamos todos en la casa de Walter Abella. En un momento se agarraron a trompadas Pablo y Walter luego de una discusión. Pedro Héctor Ponce, el hermano de Pablo, también le pegó. Pablo le pegó con un adoquín en la cabeza y ahí quedó Walter agonizando. Yo los quise separar, pero no pude, entonces me fui a mi casa por miedo a que me maten”, contó uno de los testigos que participó de la velada. Sobre la relación entre la víctima y los dos hermanos añadió que “andaban juntos para todos lados, iban al comedor San Enrique y a la copa de leche”.

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Walter David “Mosquito” Abella tenía 25 años.

Pedro Ponce fue detenido en un allanamiento realizado el sábado 28 de agosto por personal del Comando Radioeléctrico de Villa Gobernador Gálvez en la esquina de Mosconi y Mitre, donde algunas personas convocaron a los policías porque Ponce “estaba molestando a los transeúntes”, según reza el acta policial de la detención. Al identificarlo se detectó que contaba con un pedido de captura por el homicidio de Abello.

En cuanto a su hermano Pablo, detenido el lunes 23 de agosto del año pasado, se aprestaba a ser también imputado por el crimen cuando a las 6.30 del martes pasado fue encontrado desvanecido en su celda de la subcomisaría 26ª. Según el acta, “no respondía al personal por lo que se le realizaron prácticas de reanimación a la espera del servicio del SIES". Al llegar la ambulancia no reaccionó a las maniobras de reanimación. Un médico legista examinó el cuerpo y realizó un informe en el que dejó asentado que “se trató de una muerte natural producida por un paro cardíaco”. Se abrió una investigación sobre su muerte en la que intervino la fiscal Mariana Prunotto.

Pedro Ponce fue acusado por el fiscal Adrián Spelta como “coautor funcional” de un homicidio simple. Es decir, por cometer el homicidio en forma conjunta con su hermano. El juez Facundo Becerra lo dejó en prisión preventiva por plazo de ley. El proceso judicial continuó. El fiscal Spelta y la defensora oficial Susana Brindisi, en representación de Ponce, realizaron el acuerdo de partes que fue homologado por el magistrado Manfrín: cuatro años de prisión.