Jueves 16 de Febrero de 2023
“Yo sólo vine a buscar un bolso que me pidió Pirulo”. Esa explicación brindó en marzo de 2022 una mujer que había ido en un taxi a retirar de una plaza dinero obtenido mediante una extorsión telefónica. Las intimidaciones habían sido realizadas desde la cárcel a un hombre a quien le reclamaban al menos 500 mil pesos por una supuesta deuda y como parte de la saga fue baleada una casa. Tres meses después fue detenido en Río Negro Roberto Damián Aguirre, un joven de 27 años con ese sobrenombre, que este jueves fue condenado a 4 años de prisión por instigar los disparos y participar de las extorsiones.
La pena fue impuesta en un juicio abreviado admitido por el juez Rafael Coria. Aguirre fue considerado coautor de dos tentativas de extorsión e instigador del delito de abuso de armas. Como parte de esa trama también fue imputada la mujer que se ocupó del cobro y el taxista, un hombre de 65 años que luego fue desligado porque no pudo comprobarse que conociera la finalidad del viaje. Por la saga fue acusado además un preso de la cárcel de Piñero como quien realizó las intimidaciones desde un celular.
Las maniobras comenzaron el 24 de enero de 2022 cuando la víctima comenzó a recibir en su celular mensajes que lo amenazaban por una supuesta deuda que un familiar mantenía con Aguirre. “Hola Marcelo, te la voy a hacer corta. Tu hijo Tomi me está debiendo plata. Traté de contactarme con él un millón de veces y no da la cara. Hace un año que los ando investigando a él y a todos ustedes porque estoy recansado. Y si nadie se va a hacer cargo de la deuda vayan despidiéndose de sus hijos porque por culpa de uno los voy a cortar en pedazos a todos hasta que alguien me pague”, decía uno de los mensajes.
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Las amenazas siguieron durante un mes. “No me boludiés (sic) con bloquearme o hacer cualquier pavada de esas porque los tengo reubicados y no te va a gustar nada los regalos que te voy a empesar a mandar”, decía textual un mensaje posterior, con la amenaza de ir matando de a uno a todos los integrantes de la familia, a quienes mencionaba por sus nombres.
Eso derivó en una balacera que el 3 de febrero de 2022 fue realizada desde una moto contra la casa de una ex pareja del hombre en La Florida, atacada con cinco disparos al frente. Se detectó que una de las llamadas había sido realizada desde un celular que impactó en la antena de la cárcel de Piñero y el aparato fue secuestrado ocho días después en una requisa. Pero la escalada continuó y el 25 de ese mes otra persona del entorno de la víctima recibió mensajes amenazantes del mismo tenor e incluso le enviaron una foto del frente de su vivienda.
Era Milena T., otra ex pareja de la víctima, quien ente los días 3 y 4 de marzo volvió a recibir amenazas de ese tipo: “Vos sabés muy bien que la policía no te va a cuidar por más que hayas hecho la denuncia en fiscalía. Vas a entregar el dinero si no esta noche vas a tener que irte de tu casa de los tiros que te van a llover”.
Entonces personal de la Agencia de Investigación Criminal, simulando ser la víctima, negoció a través de una conversación por WhatsApp una entrega controlada de 250 mil pesos que se realizó el 5 de marzo de 2022 a las 17.30. Con policías apostados en las inmediaciones, esa tarde de sábado fueron detenidos Cyntia Natalia R. y el conductor del taxi Chevrolet Corsa en el la mujer llegó hasta la plaza Santos Dumont para retirar de un basurero una bolsa que simulaba contener dinero.
En un procedimiento filmado fueron detenidos por los policías y fue entonces que la mujer dijo que la había enviado “Pirulo”, a quien no conocía. Dijo que no podía describirlo porque en su foto de perfil tenía “algo así como un cartelito”. Contó que es consumidora de drogas y que esta persona la había contactado para que retirara el dinero —le mandó una foto del basurero— y así saldara una deuda de 15 mil pesos que tenía con quien le vendía cocaína. “Yo actué tratando de pagar una deuda y bueno, acá estoy”, dijo la mujer.
Días después se formularon las imputaciones. El preso Rodrigo Leonardo Contreras, detenido por asociación ilícita en el pabellón 8 de Piñero, fue imputado por los intentos extorsivos y amenazas que al parecer realizaba desde su celda. Mientras tanto siguió la búsqueda de “Pirulo”, quien finalmente fue detenido el 22 de junio de 2022 en General Roca, en la provincia de Río Negro. Aunque se había llegado a pensar que el apodo era un invento, se lo identificó como un supuesto vendedor de drogas de los barrios La Cerámica y El Churrasco que al verse incriminado se fue de Rosario.
“No me iba a quedar ahí para caer en cana o que me maten como a un perro”, le dijo a su novia en conversaciones captadas en escuchas. Finalmente, este jueves fue condenado como quien organizó la extorsión a la víctima junto a otras personas privadas de la libertad y organizó la frustrada búsqueda del dinero.