Domingo 21 de Febrero de 2010
Un hombre de 37 años que se hacía pasar por remisero fue apresado ayer en el barrio Cabín 9 acusado de haber abusado de tres adolescentes durante la madrugada en un descampado de barrio Godoy, en el límite del municipio. Cuando las víctimas eran llevadas en un móvil policial hacia la subcomisaría 18ª para realizar la denuncia reconocieron el auto en el que habían sido atacadas horas antes y entonces los agentes detuvieron a su conductor. Fuentes allegadas a la investigación indicaron que el apresado tiene un antecedente por abuso sexual en trámite desde 2005 en el juzgado de Instrucción 6ª y que, a partir de las características del nuevo episodio, es inveestigado por tres ataques similares, uno de ellos hace una semana con la misma cantidad de víctimas.
Tres amigas de 17, 19 y 21 años, todas oriundas de Cabín 9, fueron a bailar el viernes por la noche a un local de Rouillón y Virasoro. Pasada las 2 de la mañana del sábado, y bajo los coletazos de la tormenta que azotaba la ciudad, las chicas salieron del lugar y caminaron unas cuadras tratando de conseguir un taxi o un colectivo que las acercara hasta sus viviendas. Cuando llegaron a Presidente Perón y Teniente Agnetta un Renault 9 blanco se detuvo frente a ellas: "¿Hasta dónde van? Soy remisero", les dijo un hombre retacón, vestido de remera y bermudas. Las muchachas creyeron que la fortuna estaba de su lado, pero no fue así.
"Vamos a Cabín 9", dijo una de las pibas. "Las llevo por 10 pesos", respondió el embustero. Las chicas subieron al Renault y todo transcurrió con normalidad hasta que llegaron a Rivarola (al 8100) y el camino Límite del Municipio. Ahí el hombre detuvo la marcha en una cuadra en la que hay sólo huertas orgánicas. Entonces, sacó un cuchillo y amenazó a sus pasajeras. "Las amenazó de muerte con un arma blanca y las sometió a prácticas sexuales aberrantes y con un alto grado de perversión", indicó Mariel Arévalo, titular del Centro de Atención a las Víctimas de Delitos Sexuales. Tras ello, el hombre obligó a las chicas a bajar del auto y se fue del lugar. Sumidas en un shock, las jóvenes pidieron ayuda al 911 con el celular de una de ellas y un móvil de la Patrulla Urbana fue en su rescate.
Cuando las jóvenes abusadas eran trasladadas en el patrullero hacia la subcomisaría 18ª para denunciar lo que les había sucedido, pasaron por Las Corbatitas y El Algarrobo, un cruce de calles de Cabín 9. Entonces las chicas vieron el Renault 9 blanco y sin dudar lo apuntaron. Los uniformados lo interceptaron e identificaron al conductor, cuya fisonomía se ajustaba como una foto a la descripción dada por las víctimas. Entonces el hombre fue detenido. Se trata de Héctor Fabián G., de 37 años y domiciliado en Cabín 9, quien quedó alojado por razones de seguridad en la comisaría 10ª, acusado de privación ilegítima de la libertad y abuso sexual.
Expuestas.En este contexto comenzó a trabajar la Comisaría de la Mujer. En la carpeta de los investigadores hay por lo menos tres casos en los que se repite un mismo modus operandi. Un hombre en un auto de color claro que merodea zonas donde existen bailables, en áreas no céntricas y preferentemente el sudoeste de la ciudad; que decía ser remisero trucho y se ofrecía a llevar a chicas muy jóvenes que veía deambulando en actitud de buscar un taxi o un colectivo; y que, preferentemente, atacaba en la zona limítrofe de Cabín 9 tras amedrentar a sus víctimas con arma blanca. Siempre los fines de semana.
"Acá se juntan muchas variables además de la más terrible que es el abuso sexual. La gente que va a bailar, sobre todo en los barrios, tiene normalizado que al salir no consiguen taxis o colectivos. Entonces se suben a autos que dicen ser remises truchos y lo hacen confiados, como si fuera algo normal", explicó un vocero. "Son personas que salen con sus autos y que , para ganarse unos mangos, trabajan sin handys ni ningún tipo de protección. No son los que persiguen desde Servicios Públicos, estos van ofreciéndose por las esquinas a un precio a negociar", relató la fuente.
Copiado. Una semana atrás se conoció un caso con una mecánica calcada a la de ayer. El domingo 14 a la madrugada tres adolescentes —dos de 16 y una de 18 años— que regresaban a Cabín 9 sufrieron la misma suerte. Las chicas habían ido a bailar a un local de bulevar Avellaneda y Marcos Paz. Al salir tomaron un colectivo hasta Provincias Unidas y Rivarola. Allí pararon un taxi, pero cuando le dijeron al conductor que iban a Cabín 9, éste se negó a llevarlas. "Perdón, pero yo ahí no entro", dijo y se fue. Eran las 6 de la mañana cuando un auto blanco se detuvo frente a ellas y el conductor les hizo la pregunta mágica: "¿Hasta dónde van? Soy remisero". Y como en un guión de película, la secuencia se repitió como ayer.
"El presunto remisero desvió su camino y les dijo que tenía que comprar algo de droga. Al escucharlo, las chicas se asustaron mucho. Pero el hombre las amenazó con un chuchillo", sostuvo Mariel Arévalo hace una semana. El tipo manejó y en el ingreso al barrio, una zona conocida como el callejón de Cabín 9, las hizo bajar y las sometió sexualmente. Las víctimas quedaron en estado de shock y "hubo que tranquilizarlas mucho para que cada una comente lo que pasó y así poder tener un relato pormenorizado de lo ocurrido", relató un vocero. Así se confeccionó un fotofit del sospechoso que se ajustaría a los rasgos del detenido.
A esos dos ataques en los que fueron víctimas seis chicas, los pesquisas estudian sumarles otros
dos antecedentes similares pero con una sola víctima por hecho. Uno ocurrió a principios del mes de
enero y el otro el 30 del mismo mes.