Quedará preso por 30 días mientras avanza la investigación por engañar a una chica de 16 años, mantener una relación y evitar que se mueva con libertad
17:00 hs - Miércoles 26 de Agosto de 2026
El juez de primera instancia Eugenio Romanini dispuso la prisión preventiva efectiva para E.A., un hombre de 33 años, que mediante engaños mantuvo una relación y privó ilegalmente de su libertada a una adolescente de 16 años. La Fiscalía detalló que la mujer vivía en Capitán Bermúdez en un “contexto de violencia de género mediante sometimiento y coacción psicológica extrema”.
E.A. cayó luego de que la joven, de la que se resguarda su identidad por ser menor de edad, alertara a su familia de la situación que estaba atravesando. En el entrecruzamiento de mensajes con su madre avisó que no podía salir de la casa que compartía con E.A. en barrio Copello de Capitán Bermúdez y que mientras estaban juntos no podía usar el celular. También manifestó que era golpeada. La madre realizó la denuncia en la que intervino el Área de Niñez del gobierno de Santa Fe y este lunes allanaron la casa del imputado.
En el procedimiento rescataron a la joven y a una beba de ocho meses, también detuvieron al hombre. Este miércoles se llevó adelante en la fiscalía de San Lorenzo la audiencia imputativa contra el hombre de 33 años, que quedará en prisión preventiva efectiva por 30 días, aunque puede ser extendida si la fiscalía lo solicita.
Estupro en Capitán Bermúdez
Según presentó la fiscalía, a cargo de Javier Paz, se le atribuyó a E.A. haber mantenido aislada y coartada de su libertad de una víctima de 16 años, con la cual mantenía una relación desde aproximadamente el mes de abril de 2025.
En la descripción de los hechos, Paz contó que el hombre fue a buscar a la joven a Reconquista, de donde ella es oriunda y convivieron alrededor de cuatro meses. Tras ese periodo regresó al departamento de San Lorenzo y se instaló en el barrio Copello de la localidad de Capitán Bermúdez.
Las pruebas presentadas detallaron que la convivencia se daba “en un claro contexto de violencia de género mediante sometimiento y coacción psicológica extrema”. A su vez, se le atribuye a E.A. haber mantenido una relación con la víctima aprovechándose de su inmadurez sexual y de la evidente asimetría de edad y poder, producto de lo cual tienen una hija en común.
Hasta el período en pareja en Reconquista todo marchaba sin sospechas, pero cuando el hombre y la joven llegaron a Capitán Bermúdez comenzó el aislamiento progresivo de la familia y del entorno de la víctima. Paz indicó que E.A. controlaba el uso del celular, se quedaba con el cobro de las asignaciones sociales que recibía la adolescente, también le prohibía salir de la vivienda sola y la dejaba encerrada bajo llave y candado cuando el victimario se retiraba de la casa. También expuso que cada vez que se iba la amenazaba e insultaba para evitar que ella saliera o se asome a la vereda.
El fiscal Paz expuso que E.A. ejercía violencia “reiterada y sostenida en el tiempo” y que esto puso en evidencia “una desigualdad de poder entre las partes que ha afectado la vida, integridad física y psicológica de la víctima, y encuadrando el accionar del imputado en el tipo de violencia psicológica bajo la modalidad de violencia doméstica”.
La imputación que Paz le adjudicó fue de estupro agravado con privación ilegítima de la libertad. El estupro es un delito sexual que se produce cuando una persona, denominado estuprador, generalmente mayor de edad, mantiene una relación sexual con una persona adolescente, que da su consentimiento a base de engaño debido al abuso de superioridad sobre aquella persona.