Realizó tres disparos a un agente de la Brigada Motorizada que lo perseguía en La Cerámica. Luego fue herido con cuatro balazos por otros policías que lo apresaron
15:21 hs - Miércoles 19 de Agosto de 2026
El chaleco antibalas salvó la vida de un policía de la Brigada Motorizada que perseguía a un supuesto ladrón por la zona norte en octubre de 2023. El joven que escapaba en bicicleta efectuó tres disparos de los cuales dos golpearon en el pecho del oficial, quien resultó apenas con unos hematomas. El muchacho perseguido, en tanto, fue alcanzado a unos metros de allí por cuatro impactos de bala disparados por efectivos de la Policía de Acción Táctica y sufrió heridas que obligaron a su internación en grave estado en un hospital. Naim Tiziano Espinoza, entonces de 18 años, sobrevivió a las heridas y este miércoles fue condenado a 16 años de prisión por aquel ataque a un uniformado.
En el juicio ante el juez Ariel Cattáneo que concluyó este miércoles, sin embargo, Espinoza no fue condenado por el robo previo al enfrentamiento con los policías. Un hecho que consistió en el arrebato del celular a una mujer cometido por un joven en bicicleta en Zelaya al 2200.
La condena sí abarca un episodio de violencia de género cometido por el joven tres meses antes contra una ex pareja, a quien abordó en una plaza y le efectuó un disparo en una pierna.
Juicio y condena
Por ese ataque, Espinoza fue condenado como autor de los delitos de abuso de armas agravado y tenencia de arma de uso civil. Mientras que por el episodio del tiroteo con policías, fue condenado por intento de homicidio calificado contra un miembro de las fuerzas de seguridad y portación ilegal de arma de guerra. La acusación en el juicio realizado en el Centro de Justicia Penal estuvo a cargo de la fiscal Carla Ranciari.
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El joven fue detenido la noche del 18 de octubre de 2023 cerca del cruce de República de Irak y Anchoris, en La Cerámica, un barrio castigado ese año por distintos episodios de violencia ligados al narcomenudeo. A las 22.20, según planteó la fiscalía en el juicio, a esa esquina llegaron policías de la Brigada Motorizada que habían recibido por vía radial el reporte de un robo cometido minutos antes en la zona. La víctima, de 23 años, contó que un hombre en bicicleta le había arrebatado el celular en la zona de Zelaya y Baigorria.
Salvado por el chaleco
Con esa información, los agentes comenzaron a patrullar las calles de La Cerámica, hasta que en Anchoris y Siripo vieron a una persona con características similares al sospechoso que buscaban. Los policías dieron la voz de alto y, tal como consta en el relato oficial, el muchacho arrojó la bicicleta y comenzó a correr en dirección al norte hasta que llegó a Republica de Irak, donde desenfundó un arma y disparó en dirección al policía que lo perseguía. El agente indicó que tuvo que repeler la agresión con su arma reglamentaria.
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El suboficial Oscar David N., de 31 años, recibió dos impactos en el pecho que frenó su chaleco antibalas. Eran balas disparadas por una pistola Bersa Thunder Pro 9 milímetros secuestrada tras la detención del muchacho. Se constató que el policía sufrió un hematoma en el hemiabdomen izquierdo. Fue demorado, pero se ordenó su libertad luego de unas horas.
Cuatro tiros policiales
Espinoza, en tanto, corrió unos metros por República de Irak hacia el este, donde la calle se topa con las vías. Allí, según se consignó en aquel momento, fue herido por agentes de la Policía de Acción Táctica que lo detuvieron y solicitaron un móvil del Sies que lo trasladó al Hospital Alberdi. Desde allí lo derivaron al Hospital Clemente Álvarez, donde pasó a quirófano de inmediato por la gravedad de una herida en la zona abdominal. Luego de la operación quedó internado en terapia intensiva, con asistencia respiratoria mecánica y bajo pronóstico reservado.
Si bien en aquel momento se indicó que tendría vínculos con una mujer sospechado de regentear el menudeo en el barrio, el joven no fue condenado por tal cosa y tampoco se constató que fuera el autor del robo previo a los disparos.
No obstante, sumó a la condena un hecho cometido el 1° de julio de ese año, alrededor de las 16, en la zona de Fernández Moreno al 2600. Allí, según lo constatado en el juicio, interceptó a su ex pareja en una plaza y le propuso ir hasta su casa. Una vez allí comenzó una discusión en la cual el acusado le recriminó que hubiera salido la noche anterior, la agredió con golpes de puño y finalmente le realizó un disparo a la altura de la rodilla derecha, un hecho que se consideró cometido en un contexto de violencia de género.