Asesinaron a balazos a un barra de Colón
José Gastón Mendoza, un barrabrava de Colón de Santa Fe que cobró fama cuando una cámara de televisión lo captó mientras protagonizaba un episodio de violencia en el estadio de fútbol de ese club, fue asesinado ayer a la tarde de tres disparos: uno en la cabeza y dos en la espalda. El Came, como se conocía en el ambiente sabalero a la víctima, fue acribillado mientras compartía la sobremesa de un almuerzo con amigos del barrio que buscaba amenizar la previa del partido que el club de sus amores disputaría con Rosario Central en el Cementerio de los Elefantes...

Domingo 28 de Febrero de 2010

José Gastón Mendoza, un barrabrava de Colón de Santa Fe que cobró fama cuando una cámara de televisión lo captó mientras protagonizaba un episodio de violencia en el estadio de fútbol de ese club, fue asesinado ayer a la tarde de tres disparos: uno en la cabeza y dos en la espalda. El Came, como se conocía en el ambiente sabalero a la víctima, fue acribillado mientras compartía la sobremesa de un almuerzo con amigos del barrio que buscaba amenizar la previa del partido que el club de sus amores disputaría con Rosario Central en el Cementerio de los Elefantes, como se la llama popularmente a la cancha de Colón.
  
Menú sabalero. Según las primeras informaciones suministradas por los investigadores policiales, el hecho ocurrió en un patio interno que posee la torre número 8 del complejo Fonavi San Jerónimo, en el barrio Centenario, vecino a la cancha. En ese lugar, un grupo de unos 20 jóvenes colocaron unos tablones para lo que sería un almuerzo con un menú tradicional en ese sector de la capital santafesina: sábalos fritos en ollita negra de hierro, servido sobre papel secante y rociado con abundante limón. Todo eso regado con porrones de cerveza, vino blanco y tinto, de acuerdo a lo que reconstruyeron los pesquisas.
  Toda la reunión transcurrió con normalidad hasta las cuatro de la tarde. A esa hora, según relataron algunos testigos, llegó al lugar un joven que sin mediar palabra llevó su mano a la cintura, sacó una pistola calibre 9 milímetros y descargó una lluvia de balas sobre las personas que a esa altura del día compartían la sobremesa del almuerzo.
  El Came recibió tres plomos que le causaron la muerte en forma casi instantánea. Otro muchacho oriundo de Alto Verde, de unos 30 años, también fue baleado con cinco disparos que lo dejaron al borde de la muerte. Esa persona fue derivada al hospital José María Cullen, donde fue sometida a una intervención quirúrgica y luego alojada en la unidad de terapia intensiva.
  Agentes de la División Homicidios, de la subcomisaría 1ª del barrio Centenario y del Cuerpo Guardia de Infantería de la policía capitalina, rodearon la zona en busca del autor del crimen sin éxito.
  El 5 de septiembre de 2007, Came fue condenado a 6 años de prisión por el juez de Sentencia Alejandro Echarte por los delitos de daño calificado y tentativa de homicidio agravado por la ley de violencia en espectáculos deportivos en concurso real. El fallo quedó firme y Mendoza cumplía con su condena.