Acordó 15 años de cárcel por abusos sexuales a cinco niñas de su entorno familiar

Un hombre de 32 años admitió en un juicio abreviado haber vejado a una sobrina suya y a tres hijas y una sobrina de su expareja en el norte santafesino

Martes 27 de Enero de 2026

Un hombre fue condenado a 15 años de prisión por abusos sexuales a cinco niñas de su entorno familiar en el norte provincial. Se trata de Milton David Sotelo, de 32 años, quien acordó la pena en un juicio abreviado homologado por la jueza Norma Senn en Reconquista.

Sotelo admitió haber abusado de una sobrina suya así como de tres hijas y una sobrina de su expareja. Los hechos que le achacaron ocurrieron entre 2018 y 2023 en dos viviendas del barrio Las Rosetas, en la ciudad de Avellaneda, en el departamento General Obligado.

Abusos sexuales

“Los abusos se enmarcaron en el vínculo y relación de convivencia con las víctimas”, relató la fiscal Georgina Díaz en la audiencia de homologación del procedimiento. “En todos los casos —agregó— los abusos tuvieron entidad suficiente para interferir en el libre y normal desarrollo de la sexualidad de las víctimas, tanto por la diferencia de edad, el vínculo, la modalidad y la reiteración”.

La fiscal contó que la investigación contra Sotelo se inició cuando una de las víctimas pudo contar acerca de las agresiones ante personal de la Municipalidad de Avellaneda, lo cual derivó en una denuncia y la posterior detención del acusado el 29 de noviembre de 2024.

Durante la investigación las niñas contaron en Cámara Gesell sobre los abusos que sufrieron, testimonios que se convirtieron en pruebas importantes.

Juicio abreviado

Como el caso avanzaba con abundante evidencia, la defensa de Sotelo le propuso aceptar la pena en un juicio abreviado, cuestión que las víctimas también aceptaron en forma unánime para no tener que atravesar por un juicio oral.

El procedimiento abreviado implica que el acusado reconozca su responsabilidad penal por el delito que se le atribuye. En este caso Sotelo admitió ser culpable de los delitos de abuso sexual, en algunos casos gravemente ultrajantes y también agravado por la convivencia preexistente con una víctima menor de 18 años. En dos de los casos el delito también se agravó por ser el encargado de la guarda y por las reiteraciones.

Además de reconocer su culpabilidad, el condenado también acordó la pena que se le impuso y el modo de cumplimiento.