Abuso sexual en barrio Agote: de la historia repetida al perfil de un violador
Una estudiante de medicina de nacionalidad brasileña fue abusada en un departamento de Castellanos al 400 hace dos semanas. Hubo otros casos en la misma zona el año pasado.

Jueves 12 de Noviembre de 2020

Nuevamente los vecinos de barrio Agote se convocaron para reclamar en general por medidas que garanticen la seguridad de la barriada y en particular por la agresión de un atacante sexual la madrugada del jueves 29 de octubre pasado contra una vecina de un edificio de Castellanos al 400. La víctima, una mujer de 24 años de nacionalidad brasileña, fue atacada en el interior de su departamento de tercer piso por un hombre que se trepó utilizando las rejas del edificio para llegar hasta el balcón y ganar el interior. El atacante maniató a su víctima, la abusó y permaneció en el interior de la vivienda entre las 4 y las 8.35 de la mañana. Luego se retiró del lugar por la puerta del edificio, que para el ingreso requiere de una tarjeta magnética. Su accionar fue captado por al menos dos cámaras de videovigilancia. Las imágenes fueron difundidas desde el Ministerio Público de la Acusación (MPA) en la búsqueda de personas que puedan identificar al atacante sexual que se mantiene prófugo.

El año pasado, en el mismo barrio, también un abusador serial atacó en ese barrio. En julio de 2019, una empleada de una veterinaria de la zona, relató con lujo de detalles cómo un hombre había ingresado al local en el que trabajaba y tras intentar robarla pretendió abusarla. Ocurrió el mediodía del 27 de junio en San Nicolás al 300. El testimonio de Jorgelina y su militancia fueron de suma importancia para que Pablo Nicolás Barreto, de 25 años, aceptara en proceso abreviado una pena de 20 años de cárcel como responsable de una docena de violaciones contra mujeres jóvenes y la comisión de otros delitos, ataques que cometió entre enero y julio del 2019.

Barreto también atacó en otros barrios. A partir del relato de Jorgelina se conoció la historia de Sofía, una chica de 19 años que trabajaba en una librería de Sarmiento al 4300, donde el 20 de mayo de 2019 fue maniatada y abusada. Ella fue la única que presenció la audiencia en la que Barreto fue condenado en diciembre pasado. “Vine porque si yo no empezaba y denunciaba esto, tenía la idea de que iba a quedar impune. Tengo mucho miedo, salgo acompañada a todas partes. Lo vi y noté que no mostraba signos de nada, cómo si él no hubiera hecho nada. Es muy fuerte tenerlo enfrente. Te aterra, por eso yo no quería que me viera. Por mí que no salga nunca más. Dejé de trabajar, no me puedo manejar sola, cambió mi vida de un día para el otro. Esto te gasta la cabeza, te destruye", dijo la muchacha, en un relato valiente.

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Barreto fue condenado como autor materialmente responsable de robo simple, privación ilegítima de la libertad, amenazas, robo calificado, abuso sexual en grado de tentativa, abuso sexual con acceso carnal, robo calificado con arma de fuego no hallada, abuso sexual en grado de tentativa y robo simple en grado de tentativa. El de Barreto fue el último caso resonante, ya que se trató de un atacante sexual serial.

Abusador en video

Ayer se conoció el video del abusador sexual que atacó a la ciudadana brasileña en Castellanos al 400 hace un puñado de días. La imagen muestra dos momentos de la mañana del jueves 29 de octubre . Así puede verse cómo un hombre de contextura delgada, piel trigueña, ojos rasgados y estatura aproximada de 1.75 metro trepa utilizando las rejas del edificio hasta llegar al balcón de tercer piso donde se descuelga. Una vez que ganó el interior de la vivienda, alrededor de las 4 de la madrugada, maniató a una joven de 24 años de nacionalidad brasileña y estudiante de medicina. La ató de pies y manos. Le vendó los ojos y bajo amenazas de muerte utilizando un arma blanca la abusó sexualmente en reiteradas ocasiones.

Al momento del hecho llevaba mochila gris y negra y vestía zapatillas negras, gorro de lana negro, pantalón cargo oscuro, campera y barbijos negros. El abusador se retiró del edificio a las 8.35 saliendo por la puerta de ingreso/egreso. Una puerta que desde el interior del edificio puede ser manipulada sin la utilización de una tarjeta magnética, imprescindible para el ingreso pero no para el egreso.

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Una vez que el agresor salió del lugar la víctima zafó de sus ataduras y pidió ayuda al vecino del piso superior, quien la asistió en un primer momento. Posteriormente el vecino llamó al 911 y se dio aviso la Unidad de Delitos Sexuales y la fiscal Nora Marull tomó intervención, apoyándose en el Centro de Orientación a la Víctima de Violencia Familiar y Sexual. Una vez que la víctima cumplimentó los requerimientos fiscales inherentes a su denuncia regresó a su país, aunque se precisó que mantiene comunicación fluida con la fiscal Marull.

Al difundirse el video en el que se puede visualizarse al abusador desde el área de prensa de la fiscalía segunda circunscripción solicitaron que la persona que pueda reconocer al sospechoso aporte información al teléfono móvil 341-156836771 de la Unidad de Delitos Sexuales, a cargo de la fiscal Marull; llamar al 911 o dirigirse a la sede de la Unidad, ubicada en la planta baja del Centro de Justicia Penal de Rosario, en Sarmiento 2850. “Al sindicado se lo busca por este hecho. No hay denuncias de hechos con similares características u otro que puede relacionarse. No se descarta que haya cometido algún otro hecho con características diferentes, pero la búsqueda es por este hecho en particular”, precisó una fuente cercana a la pesquisa.

Perfil de un violador

Un año y medio atrás, cuando se había desatado la búsqueda frenética del violador serial que encarnó Pablo Nicolás Barreto, la entonces directora del Instituto Médico Legal (IML), la psicóloga forense Alicia Cadierno, perfiló las principales características del atacante sexual. “Un violador considera a su víctima como un objeto de su deseo que ni siquiera es sexual, sino que lo mueve un deseo de ejercer poder sobre ella. Por eso la castración no resultaría en estos individuos”, explicó Cadierno.

“Interviene aquí una personalidad perversa y una orientación sexual determinada. Todas las personalidades psicopáticas operan así. El psicópata perverso tiende a repetir hechos similares, en este caso el abuso sexual. Implica toda una logística previa para elegir a la víctima, una situación similar, horarios, lugares o la condición física donde puede acceder. Implica un seguimiento, un despliegue cognitivo por parte del agresor". La profesional forense agregó: "Lo que falla es lo afectivo. No tienen relación afectiva hacia la víctima, a quien considera un objeto de su deseo, que ni siquiera es sexual sino de ejercer el poder sobre ella. Por eso la castración no resultaría en estos individuos", aclaró.

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Violador del centro

Cadierno intervino en uno de los casos emblemáticos de abusadores sexuales seriales que culminó en 1999 en Rosario. El caso se conoció popularmente como el del "del violador del centro". En la urgencia de lograr una detención que tranquilizara a la sociedad, la policía y la Justicia apresaron a un muchacho, quien estuvo 14 meses detenido siendo inocente. Un hecho similar ocurrió en la búsqueda del atacante sexual Barreto un hombre de 33 años fue detenido en julio del año pasado, a partir de la difusión de un identikit en un grupo de Whatsapp, y tras estar dos días detenido quedó en libertad tras resultar negativo el reconocimiento de persona.

En el caso del “violador del centro” la situación del detenido se clarificó cuando el medico pergaminense Néstor Omar Fica se presentó ante la policía y se hizo cargo de los ataques. En 2002 Fica fue condenado por 14 casos de abuso sexual, contra jóvenes que vivían en el macrocentro, a 20 años y 6 meses de prisión. A partir de 2008 obtuvo salidas transitorias, derecho que fue confirmado por la Cámara de Apelaciones en lo Penal en septiembre de 2011.