El equipo rojinegro jugó mal, igualó sin goles con el Granate en el Coloso y no aprovechó una chance ante un rival directo en su lucha por pasar de ronda
19:18 hs - Sábado 03 de Octubre de 2026
Newell’s tenía que abstraerse de una previa muy agitada, muy distinta a los parámetros habituales. Debía alejarse de los incidentes del martes por la noche en el club, de declaraciones cruzadas entre la dirigencia y los responsables de los operativos de seguridad, y de la polémica designación de Darío Herrera como juez principal, que sonó en el Parque como una inoportuna e innecesaria provocación. Pero no lo logró.
Por eso, el 0 a 0 con Lanús, por la fecha 11ª del torneo, no pudo arrimar un manto de carácter aliviador y no pudo convertirse en una plataforma de envión anímico para el ingreso a un tramo determinante del Clausura. Eso sí, saltó de la octava a la séptima posición y continúa entre los clasificados.
En esta ocasión no fue inteligente, cayó en las trampas que imponía el contexto de escalada de violencia, y no pudo enfocar todo en los más importante: lo futbolístico y su anhelo de conseguir el boleto para pasar de ronda, algo que no consiguió nunca desde que se instaló este formato de torneos.
Igualó con Lanús, un rival directo, que llegó a Rosario con una campaña muy similar.
El empate le sirve a medias. Le permite estirar su invicto en el Parque en el torneo y poco más. Lo deja a mitad de camino de todo lo que hubiera significado una victoria ante el Granate. No le da dirección y decisión a su tránsito en un momento clave del certamen.
El dueño de casa arrancó tratando de tomar la iniciativa, desde la tenencia, sin apresuramientos, buscando algún hueco en la resistencia adversaria. Todo sucedía lejos de los arcos.
En la primera que pateó, a los 4’, Gianetti sintió una molestia muscular y tuvo que dejar el campo por Cabrera, que se ubicó en el mismo lugar, como primer central. Un infortunio inesperado en el comienzo mismo del pleito.
A los 13’, Mazzantti remató lejos y desde la izquierda, pero contuvo sin dificultad el arquero granate. En ese tramo, el 7 intercambió banda con Solari. Algo que hizo durante toda esa etapa.
A los 18’, después de un córner desde la derecha, tocó cruzado Wlk y pasó muy cerca del caño izquierdo de Reinatti. Fue la más clara hasta ese momento.
A los 25’, entró Cóccaro al área, pero su tiro se fue muy desviado y arriba. Y, a los 40’, Reinatti estuvo atento para tapar un cabezazo de Wllk.
Así, sin gestos ni señales significativas, el primer tiempo se fue entre errores en las tomas de decisiones y acciones de muy bajo vuelo, muy lejos de las promesas previas. El trámite y, sobre todo Newell’s, se retiró al entretiempo en deuda con sus responsabilidades.
En el complemento, el conjunto rojinegro trató de acelerar, pero todo le costaba mucho. Tenía más ganas que ideas y se nublaba para generar ocasiones favorables en ofensiva.
Es que los principales encargados de crear no estuvieron a la altura, y por eso Kudelka sacó a Guch y Solari, y metió en cancha a Soñora y Núñez. Buscaba una reacción en el banco que nunca encontró.
A los 58’ Reinatti atrapó otro cabezazo tras un córner. Los minutos pasaban y la Lepra era poco y nada en ataque. Cóccaro quedaba muy lejos de todos y exponía falencias en el funcionamiento colectivo. Al menos, a los 65’, el Zorro tuvo un cabezazo tras un tiro de esquina que tapó el uno rival. Pero poco más.
Ya con el reloj como daga, tuvo un tiro libre de Soñora que llevó peligro al área adversaria y mostraba dudas cada vez que se acercaba al área del Granate.
Claramente, el empate le convino más a su rival, que deja todo igual con una fecha más avanzada. Este resultado le impidió a la Lepra trepar en la tabla y le achica el margen de error, porque de lo contrario perderá más terreno y el tren de los de arriba. Tendrá que recuperar lo que perdió con un empate muy gris.