Domingo 04 de Diciembre de 2016
Newell's arrancó la tarde con toda la ilusión y la esperanza de llegar a la cima del campeonato. El rojinegro sabía que una victoria ante Banfield lo catapultaba un punto por encima del líder Estudiantes, al menos hasta que hoy el Pincha enfrente a Talleres. Pero todo salió patas para arriba para los leprosos. La fortuna no acompañó a Newell's cuando en el primer tiempo fue más que su rival y Nacho Scocco le abolló el palo izquierdo a Hilario Navarro. Fue un indicio de la tarde esquiva. En el complemento Diego Osella arriesgó con el ingreso de Mauro Matos, pero eso le quitó equilibrio al mediocampo leproso, creció la figura del crack Walter Erviti y Nicolás Bertolo facturó por duplicado para el lacerante 2 a 0 a favor del Taladro. Para colmo vieron la roja el DT Osella y Juan Ignacio Sills, mientras que Luciano Pocrnjic será evaluado por un traumatismo en un dedo del pie. Así Newell's se fue masticando bronca del Coloso cuando en la previa la expectativa era terminar el sábado como único puntero. Por supuesto que no es una caída para dramatizar ni mucho menos, aunque sí fue un tropezón en el medio de una campaña muy buena. Una batalla perdida, pero la lucha y la ilusión continúan.
El sabor a decepción al caer la noche fue porque la terraza del torneo estaba a un paso y Newell's trastabilló en el intento. Pero a pesar del resultado adverso el equipo se fue aplaudido de la cancha y con la frente alta porque ningún jugador se guardó nada desde la entrega y el sacrificio. Claro que cuando un equipo se acostumbra a las alegrías y a los triunfos seguidos, el momento de la derrota duele más. La caída de ayer ante Banfield fue la primera en el torneo jugando de local y la segunda en las doce fechas que se llevan jugadas del certamen, ya que hasta acá el único traspié había sido ante Racing en Avellaneda en la novena fecha (1-2).
La antesala del juego tuvo el emotivo homenaje a Maxi Rodríguez por haber superado los 200 partidos en Newell's (llegó a 201) y luego fue el turno del sentido tributo a las víctimas de la tragedia del plantel de Chapecoense con un minuto de silencio hermético que terminó con un aplauso estremecedor desde los cuatro costados.
A la hora del juego, Newell's fue superior en el primer tiempo y estuvo cerca de ponerse en ventaja con un par de chances netas de Scocco, una que devolvió el palo y otra que tapó Hilario Navarro. Pero en el complemento, cuando el trámite estaba planchado, Diego Osella apostó a ganador con el ingreso de Mauro Matos, aunque esto partió al equipo en el mediocampo y Banfield empezó a crecer de la mano de Erviti.
Newell's que hace un culto del orden esta vez quedó descompensado y Banfield le hizo beber de su propia medicina, con dos contraataques letales que capitalizó el verdugo Nicolás Bertolo.
La derrota detuvo la marcha triunfal de Newell's, pero para nada significa que la esperanza de dar pelea arriba está terminada. La Lepra cometió errores que deberá corregir, como por ejemplo saber que cuando no se puede ganar y el trámite es parejo como el de ayer, acumular más delanteros arriba no significa tener más claridad. En su tentación de ir por más se desordenó y lo terminó pagando carísimo. Una enseñanza para lo que viene. Newell's es un equipo muy competitivo, pero no le sobra nada. Por eso basa su potencial en el funcionamiento ordenado de sus piezas, algo que ayer se quebró en el complemento y le costó quedarse con las manos vacías.