Las razones por las que Central tiene que entrar en sintonía en los próximos dos partidos

Tras la eliminación de la Copa, el Canalla fue perdiendo terreno en la anual. El domingo una prueba de fuego y en el siguiente recibe a un competidor directo

06:00 hs - Miércoles 09 de Septiembre de 2026

Aun con el estado anímico magullado por lo que fue la eliminación en la Copa Libertadores, lo que se esperaba de Central era un borrón y cuenta nueva, un período de aceleración inmediata que le permitiera ganar terreno en uno de los grandes objetivos que se puso en frente: el de la pelea por la tabla anual. El equipo de Jorge Almirón no tiene por qué resignarse a la lucha, pero no tiene otro camino que pisar el acelerador en los dos próximos encuentros que se le vienen.

La pregunta del millón, por supuesto, es cómo va a hacer este Central para recuperar en esos dos encuentros todo aquel terreno que perdió en los últimos tres, que fueron una mano en el pecho para no dejarlo avanzar. Desde lo futbolístico, no parece que le fuera a resultar fácil ese salto de calidad que debe dar.

Dos cruces vitales para el Canalla

¿Por qué la referencia a los dos partidos que tiene por delante? Primero porque con Tigre no puede permitirse ceder más terreno porque el margen de error comienza a ser cada vez más chico. Segundo porque después se verá las caras contra el hoy mejor equipo en esa tabla anual (Argentinos Juniors), al que deberá descontarle puntos de manera directa.

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De lograrlo, será el mejor incentivo para viajar a Banfield primero y esperar después con el cuchillo entre los dientes a Independiente Rivadavia, otro de los pesos pesado que está en la pelea. Pero primero lo primero.

Di María convierte de penal en e empate ante Talleres. El Canalla tuvo todo para ganarlo.

Cuándo empezó a ceder

El punto de quiebre en esta desaceleración que metió el Canalla fue justamente en el momento en el que muchos pusieron a Central como firme candidato a ese título. Después de la dura eliminación en la Libertadores a manos de Corinthians, el equipo de Almirón quedó con un solo frente de pelea. En ese plano local debía poner todas las fichas.

Pero la idea de que Central era un firme candidato no era antojadiza, sino que respondía a la corta distancia que había entre los por entonces líderes, Independiente Rivadavia y Argentinos Juniors. Con la salvedad, claro está, que a ambos los tiene que enfrentar en el Gigante de Arroyito.

Pero ahí apareció justamente esa baja pronunciada, no sólo en el rendimiento (el equipo ya venía con altibajos muy evidentes), sino en la sumatoria de puntos. De los últimos nueve el Canalla sumó apenas dos. Eso fue lo que lo alejó de esos primeros escalones, lo relegó y le puso una mayor presión en esta recta final que se avecina.

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Números que hablan por sí solos

Para entenderlo claramente, nada mejor que graficarlo con los números. En el momento que se quedó sin la zanahoria de la Copa Libertadores, Central estaba a tres unidades de la cima. Marchaba cuarto, con 38 puntos, uno menos que Vélez y tres por debajo de los líderes Independiente Rivadavia y Argentinos Juniors.

La derrota contra Gimnasia, en el Gigante, le impidió a Central dar el salto de calidad que esperaba.

No le hizo tanta mella el partido contra Talleres, en el que no pudo pasar del empate. Ese punto en Córdoba le alcanzó al menos para mantener el cuarto puesto. En la misma fecha empataron Vélez, los mendocinos y el Bicho de La Paternal.

Tuvo un costo mucho más alto la derrota frente a Gimnasia, en esa vuelta al Gigante que parecía propicia para volver a meter los pies en el plato. Vélez (41) le sacó un poquito más de ventaja, pero Independiente Rivadavia y Argentinos sumaron de a tres. Y más, Boca (40) lo le arrebató el cuarto puesto.

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Era una pelota más

Una pelota más debió defender en el clásico, pero no haberlo hecho le sacó la posibilidad de volver a mostrar los dientes, además, por supuesto, de festejar a lo grande un nuevo clásico. Ahí ya hubo otro equipo (Gimnasia y Esgrima La Plata) que pasó también la línea del Canalla. La "buena", perdió Independiente Rivadavia y empató Argentinos.

Se insiste, toda esa potencia que perdió y las chances que dilapidó fue cuando en la cabeza de Almirón y sus jugadores no había espacio para otra cosa que no fuera la pelea en el plano local.

Si es cierto eso de que “no está muerto quien pelea”, Central ya no tiene más espacio por ceder. Después de un proceso de desaceleración que le hizo pagar costos, debe empezar a ganar terreno. Tigre primero y, por obvias razones, Argentinos Juniors después. Es condición sine qua non.

Después de la Copa Libertadores

  • Antes de Talleres
  • Independiente Rivadavia 41
  • Argentinos Juniors 41
  • Vélez 39
  • Central 38
  • Después de Talleres
  • Independiente Rivadavia 42
  • Argentinos Juniors 42
  • Vélez 40
  • Central 39
  • Después de Gimnasia
  • Independiente Rivadavia 45
  • Argentinos Juniors 45
  • Vélez 41
  • Boca 40
  • Central 39
  • Después del clásico
  • Argentinos Juniors 46
  • Independiente Rivadavia 45
  • Vélez 44
  • Boca 41
  • Gimnasia 41
  • Central 40