Jorge Almirón pudo haber pensado en ganarlo con una corrida del juvenil, pero inmediatamente después llegó el segundo de Belgrano
Jueves 23 de Julio de 2026
Hay momentos puntuales en un partido que suelen presentarse como mojones, que pueden cambiar o no un trámite, pero que cuanto menos llaman la atención o invitan a la discusión. Central lo había empatado, estaba en mejores condiciones de cara a esos minutos finales y Jorge Almirón metió una variante que algunos pudieron leerla de una forma y otros de otra. Pero el pareció un símbolo: salió Angel Di María e ingresó Elías Verón. Y llegó al toque el 2-1 local.
ue un jugador como Fideo, que no tuvo una buena noche, deje la cancha es toda una señal, al menos para el rival. Puede haber ocurrido que haya pedido el cambio. Lo cierto es que con el partido empatado, dejó había una sensación de que el Canalla estaba más para ganarlo que para perderlo, porque en cada acción de contra insinuaba más. Y Almirón jugó fuerte, casi un pleno.
Lo primero que hay que destacar es que esa variante no fue inmediatamente después del empate de Julián Fernández, sino que hubo diez minutos en el medio. Esto es, hay algo que vio en esos instantes finales que lo llevaron a esa decisión.
El desequilibrio, con una corrida
La mirada positiva hacia el accionar del entrenador puede dar cuenta de que Verón podía meterle algo más de pimienta al equipo de mitad de cancha hacia adelante y que en una corrida del juvenil pudiera llegar el desequilibrio a favor.
La mirada más crítica, la que parece fue de la gran mayoría, es que salió el capitán y el cerebro para que ingrese un lateral por derecha al que Almirón utiliza más como mediocampista por ese sector.
>> Leer más: Dos goles anulados al mismo jugador de Central: en el segundo el VAR corrigió, pero sirvió de poco
Lo concreto es que fue con el partido 1 a 1 y con un Central con mejores vibras. Cuando eso sucedió, pasaron apenas unos pocos segundos para que llegara el golazo de González Metilli. Di María ya no estaba para pensar y Belgrano ya replegado otra vez no dejó espacios para ninguna corrida de Verón.
Otro nombre al que pudo haber apostado el técnico fue Giovanni Cantizano, aunque eso hubiese significado que el juvenil tuviera que jugar sobre una banda en la que no está del todo acostumbrado o que se cambiara de sector el Bicho Campaz.
Aquel gol contra Independiente
Seguramente a Almirón se le haya venido a la mente aquel partido ante Independiente, por los octavos de final del torneo Apertura, en el que apostó por Verón y el chico le cumplió con creces con una corrida espectacular y mejor definición por el centro, tras la asistencia de Cantizano. Aquel partido tenía otro formato.
Almirón pudo haber ensayado alguna otra cosa, de hecho realizó sólo dos variantes, pero en cancha se lo notó convencido cuando sacó a Di María para que ingrese Verón. Tuvo la mala fortuna de que el partido no le dio tregua porque de inmediato llegó el segundo de Belgrano. Fue una de las imágenes del final, de las más fuertes.