Jueves 09 de Noviembre de 2023
El doping positivo de Diego Maradona en el Mundial de Estados Unidos en 1994 y que dejó a la selección argentina tan golpeada que fue eliminada cuando era una de las grandes candidatas generó diversas conjeturas a lo largo de años. ¿Qué fue lo que realmente pasó? Esa es la pregunta que siempre quedó rondando y hubo versiones contrapuestas. Para el ex preparador físico del Diez, Fernando Signorini, el fallecido Julio Humberto Grondona, titular de la AFA en ese momento, "lo sacó del Mundial" a Maradona tras un supuesto acuerdo con la Fifa.
La confesión surgió en la serie "La hija de Dios: Dalma Maradona", protagonizada por la primogénita del fallecido capitán de la selección, que se estrenó hace algunos días en HBO Max. En el documental, se repasa el vínculo familiar con material de archivo inédito, además de entrevistas a personalidades allegadas a Diego.
La etapa del Mundial de Estados Unidos aparece en el último capítulo, donde Dalma consultó a Signorini sobre lo sucedido en aquel momento, cuando su papá se quedó fuera de la competencia por el doping positivo de efedrina tras el partido con Nigeria.
"Daniel Cerrini (personal trainer) le dijo que Marcos Franchi (representante de Maradona) le confirmó el positivo. «No sé qué paso, fue un error. ¿Qué hago?», me dijo Cerrini, a lo que yo le contesté: «Tomate un avión y andate al fin del mundo porque está llegando Don Diego y si te encuentra te pega un tiro en la cabeza".
"Estaba haciendo una dieta con Daniel Cerrini, quien le daba un montón de pastillas", recordó Signorini en la charla con Dalma y recordó lo que le dijo al Diez: "Diegucho, estamos afuera".
Luego Maradona dio una entrevista a puro llanto y tiró una frase que quedó inmortalizada y reflejó la real sensación que tuvo tras ser "sacado" del Mundial en uno de sus mejores momentos y después de una preparación notable. "Me cortaron las piernas", declaró Diego con lágrimas en los ojos ante los ojos de un país.
El doping detectado generó un enorme revuelo no sólo en el búnker de la selección sino en el propio Mundial. Y hubo un instante de confianza de que todo pudiera revertirse, pero por una llamativa determinación Maradona se quedó sin Mundial.
"Se mandó a hacer la contraprueba, fue Roberto Peiró (uno de los jefes médicos de Argentina) y vio que los tubos decían la sustancia que debían buscar. Inmediatamente les dijo a los tipos que la iban a analizar «esto viola el protocolo, la contraprueba no tiene valor». Por lo tanto Diego estaba dentro del Mundial porque todo estaba direccionado".
La ilusión de que Diego continuara en competencia duró escasos segundos porque cuando Peiró salió del lugar se encontró con Grondona y le contó lo sucedido. La respuesta y reacción no fue la esperada.
"«Don Julio, Diego está adentro porque violaron el protocolo», le dijo Peiró. Y él le contestó: «No, no hables con nadie de esto. Ya lo saqué del Mundial»", recordó Signorini sobre el diálogo que hubo en ese momento.
La historia del final de Maradona es conocida, con el Diez llorando, negando haberse drogado y afuera del Mundial al que se había llegado de la mejor forma para despedirse de la selección con honores. Pero también se había generado un enorme signo de interrogación sobre la actitud de Grondona, hasta que tiempo después todo pareció haberse aclarado, pero con un negociado en el medio.
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"Cuando terminó el Mundial, el señor Julio Humberto Grondona fue nombrado vicepresidente de la Fifa y presiente de la comisión de finanzas para manejar una bolsa de cientos de millones de dólares sin saber hablar inglés", recordó Signorini. Dejó una sentencia percibida por años: "Diego fue entregado".
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El dolor de Diego fue inmenso y sus compañeros sintieron el impacto. La selección fue eliminada antes de tiempo y siempre quedó sobrevolando la idea de que Argentina de la mano del Diez no podía ser campeona. Grondona fue apuntado por años por el mejor jugador del mundo, hasta que el mandamás afista quizás con el afán de remediar en parte aquella herida sangrante le dio el cargo de DT de Argentina que disputó el Mundial de Sudáfrica 2010. Pero esa traición nunca se curó en el alma del Diez.