La aplanadora del Parque
GER se quedó con tres de los cuatro títulos del año. Fue el mejor por resultados y formas. La voz de las referentes.

Martes 10 de Diciembre de 2019

“Pero siempre hay que tener un sueño. Cuando los entrenadores y los jugadores se comprometen por algo más que un sueldo o una beca, cuando se involucran en algo sublime, una causa superior que los atrapa, seguramente se concretarán los logros más preciados. Aquello invisible que le da sentido a tantas horas de entrenamiento dedicadas a una ilusión es decisivo para la confianza de un jugador y un equipo”. En su libro “Entrenando sueños”, Luis Barrionuevo, legendario preparador físico de Las Leonas, deja en claro cuánto valen los riesgos para cambiar una realidad. Casi como anillo al dedo le queda ese fragmento del libro a la temporada espectacular que tuvo el equipo femenino de Gimnasia y Esgrima Rosario (GER). Un conjunto que venía siendo protagonista pero no le alcanzaba y que finalmente este año se quedó con tres de los cuatro torneos que disputó: el local, del Litoral, que se le negaba desde 2011; el provincial, la Copa Santa Fe, ambos en octubre, y otro del paraguas de la Confederación Argentina, el Regional de Clubes NEA, en julio. Las jugadoras de GER no perciben becas ni sueldos, pero necesitaron armar una causa superior para ir en busca de lo más preciado y encontraron en lo sublime la fuerza. Lograron ensamblar la experiencia con la juventud y la potencia con la calidad técnica para exponer un juego merecedor de aplausos. GER, conducido por Leo Chao, fue una aplanadora. La aplanadora del Parque. Mayra Arancibia (28), Agustina Basílico (31), Aldana Lovagnini (32) e Inés Bielsa (30), la columna vertebral de este equipo dueño del año hockístico, desandaron con Ovación el camino. Las cuatro coincidieron en señalar que hubo que cambiar el chip con respecto a otros años y, sobre todo, priorizar lo humano antes que los resultados. Una cosa llevó a la otra y los sueños se alcanzaron. Quieren más en 2020.

¿Cómo están viviendo con algunas semanas de distancia los logros conseguidos?

El momento en que ganás es una alegría enorme y a medida que pasa el tiempo uno lo va dimensionando, es ahí cuando una va cayendo en eso de todo lo que nos costó, el esfuerzo que fue. A esta altura se valora más. (Bielsa)

Por ahí lo que surge ahora es recordar febrero, la pretemporada, cuando nos planteamos cambios para lograr este año el objetivo final que era salir campeonas. Después en la temporada se fue dando de tener estos otros torneos, posibilidades que se nos plantearon. Y haber logrado el Litoral fue la frutilla del postre. (Basílico)

Si bien la copa más deseada era la del torneo local, vino como resultado del laburo de todo el año. Aunque quizás si no ganábamos esos dos primeros torneos no se nos hubiese dado el local. Pero las cosas pasaron y estamos felices con que así sea. (Arancibia)

Por ahí uno analiza el año pero esto viene de varios años. Esos que hicieron que este se dé de esta manera. Antes estábamos en finales o semifinales pero nos faltaba algo. Eramos protagonistas pero no alcanzaba. Este año arrancamos con la idea de ir por todo. El primer torneo hizo el despegue y después se fueron dando los otros dos. (Lovagnini)

¿Porque se les venía negando hay un sabor especial?

Teníamos la espina de todas las oportunidades que perdimos, en 2016 (final del Litoral), el año pasado en el torneo local y Copa Santa Fe (también finales)... Esta vez se nos terminó dando todo pero es por el laburo que venimos haciendo hace rato. En este particularmente cambiamos la cabeza y trabajamos un montón de otras cosas. (Arancibia)

¿Ustedes como referentes en qué trabajaron para equilibrar un plantel en el que hay chicas muy jovencitas pero a la vez protagonistas?

Más que nada en esa palabra que usaste, en equilibrar. Es cierto, por ahí son chicas a acompañar, aunque a veces ellas te acompañan a vos y eso fue un poco lo que pasó: nos encontramos en la misma sintonía y funcionó. (Lovagnini)

¿Por ese camino hecho sentían que este era el año de GER?

Es difícil arrancar el año cuando el anterior perdiste finales. Es decir ¿qué hacemos distinto para ver si los resultados llegan? Este año apuntamos más a lo humano y a consolidarnos como grupo. No digo que desde el primer partido pensábamos que íbamos a ser campeonas, pero lo trabajamos todo el año. Así, primero nos tocó el Regional, luego la Copa Santa Fe y por último el Litoral. (Basílico)

Con el diario del lunes es muy fácil decir "sí, desde enero ya sabía que iba a ser campeona". Es fácil, pero fuimos por todo desde principios de año. Trabajamos en la parte técnica, nutricionista, coaching, analizamos videos. El coaching lo incorporamos este año y desde el minuto cero dimos todo. Después las otras cosas fueron consecuencia. Desde principio de año quisimos arrasar con todo. (Arancibia)

El hockey sigue siendo amateur pero tiene exigencia casi profesional. ¿También ese aspecto hay que reforzarlo?

Las generaciones van cambiando la forma de vivir, la cultura, la sociedad. Entonces creo que al haber diferencia de edad hay que entrar en esa sintonía y enfocarse en un objetivo que no es el resultado sino más la parte humana y de grupo, confiar que ese es el camino y es a lo que apunta el coaching, que es lo que incorporamos este año. En otras temporadas el equipo funcionaba muy bien, jugaba muy bien pero no alcanzaba, a veces se necesita un plus. Bueno, nos priorizamos como grupo y no nos enfocamos en el resultado. (Lovagnini)

El compromiso con las prácticas, el descanso, la alimentación, pese a que este año estuvo la nutricionista, en realidad eran cosas que este grupo tenía superincorporadas y yo pienso que no es necesario estar tan atrás, es lo que años anteriores funcionaba bien, no había falta de compromiso en esos aspectos. (Bielsa)

La cabeza siempre juega, siempre está presente en todo deportista y no sólo a nivel individual, también grupal. Estamos casi todos los días entrenando juntas, nos encontramos en situaciones adversas o cansadas o en partidos en los que a veces las cosas no se dan. La cabeza juega un montón y este año hubo que trabajar más. Y se vio, dejamos de estar pensando en los resultados, de estar pendientes en esas cosas. (Basílico)

Aldana, ¿vos que jugaste a nivel selección lo ves así?

El hockey de hoy es muy exigente. Uno siempre lo elige pero a veces termina siendo una carga, es difícil aguantar el ritmo y te “quema”. Este año hablamos mucho de que la energía negativa se contagia, entonces por ahí cuando se hace pesado es cuando más hay que trabajar. A nivel selección me tocó estar en un equipo de Italia que hoy (por el 2018) jugó un Mundial porque las chicas estuvieron fuertes de cabeza. Cuando lo viví era difícil concentrarse en ese objetivo porque se hacía pesado para todas las jugadoras, el día a día, el entrenar tanto. Por más que uno lo elige es duro igual. (Lovagnini)

¿Qué fue lo mejor del equipo más allá de la unión?

Es un equipo predispuesto a hacer. En cuanto a la parte táctica, física... Siempre puede haber una queja pero es un equipo muy predispuesto, que quiere superarse, que no se queda estancado. (Basílico)

Para mí de por sí es un equipo talentoso, el talento no falta, pero siempre está en la búsqueda de algo más. El Chavo (Leo Chao, el DT) nos decía que estábamos locas porque todo lo que jugamos lo queremos ganar. El tipo venía un jueves, nos ponía un bloqueo distinto y el sábado salía bien. Esta bien, eso viene de la mano del talento pero es que cualquier cosa que nos digan nosotras lo hacemos. (Arancibia)

Para mí fue la regularidad, fuimos muy regulares. Más allá de los cambios técnicos y tácticos que plantearon hubo regularidad en el juego, en los resultados, aunque no era lo que buscábamos. Y en la actitud. Eso se vio en que no tuvimos grandes partidos y después partidos malos como a lo mejor nos pasaba en otros momentos. (Bielsa)

¿Pueden describir cada uno de los torneos que ganaron de acuerdo a lo que significaron?

Para mí ganar el del Litoral es increíble, un sueño. Más con toda la gente que había en el estadio (Mundialista) ese día. Es para lo que una juega todo el año. Aunque tiene un valor extra el título del Regional porque fue el despegue nuestro, fue el “sí podemos, vamos por más”. En ese torneo tocamos fondo, reaccionamos a tiempo y los resultados nos acompañaron. Pero a nivel de grupo nos hizo encontrarnos con lo que queríamos hacer, con lo que nos iba a llevar a ganar los tres torneos. (Lovagnini)

Lo veo igual, justo lo pensaba el otro día, el torneo del Regional fue el punto de partida para que nosotras nos sintamos seguras de que lo que estábamos haciendo estaba bien, de que íbamos bien por ese camino y lo podíamos lograr. No era más esa sensación de que llegábamos a la final y no se nos daban los resultados. Aparte en un torneo de cuatro días como el Regional, que es a morir, nos pasaron estas situaciones difíciles, llegamos a una final, la ganamos y fue un desahogo. Nos dio la confianza para lo que venía. Después apareció el torneo de Copa Santa Fe y se dio. Eso nos fue generando ese impulso y esas ganas para la final del Litoral. (Basílico)

El Regional nos terminó de consolidar y la Copa Santa Fe hizo lo suyo, cada cosita nos terminaba de afianzar. Y llegamos al final del torneo del Litoral con confianza, el partido de semifinales con Jockey fue un partido tremendo, pero no se nos podía escapar, tenía que ser este año sí o sí. (Arancibia)

Con la Copa Santa Fe la sensación que tengo es que son esos torneos que a lo mejor la primera vez que lo jugamos no era tan importante y a medida que va pasando el tiempo va teniendo más valor y los clubes también le dan más importancia. En ese sentido pienso que si se sostiene, que ojalá porque es más competencia y está bueno, va a ser un torneo que va a tener mucha importancia. Está buenísima. Del Litoral no se puede agregar nada, ya lo dijimos todo. (Bielsa)

¿Por qué igual es tan especial el Litoral?

Es que el Litoral es el de simpre, el de la casa y ganarlo te da el pase al Argentino de Clubes. (Lovagnini)

Porque era el más deseado por todas, por el que trabajamos más tiempo. (Arancibia)

¿En qué cosas de este equipo está más presente la identidad?

En la presencia, es una palabra que nos identifica a todas y que dentro de ella tiene otros valores que nos hacen identificarnos. Pero es la presencia. Cuando hablábamos del Regional se me venía a la cabeza que después de ese torneo empezamos a jugar con tranquilidad. Podíamos empezar perdiendo pero estábamos tranquilas, confiábamos en el equipo e iba a ser lo que tenía que ser. (Lovagnini)

¿Y el mayor orgullo?

La familia que formamos, todas las del plantel más los chicos del cuerpo técnico, porque ellos son determinantes. (Arancibia)

Sí, el grupo humano. (Bielsa)

¿Dónde quedó la vara y qué se piensa para el 2020?

Lo primero que se me viene a la cabeza es el Campeonato Argentino de Clubes. Como deportista la idea es desafiarse ante lo que se presente. Si este año lo logramos e hicimos algo distinto y pudimos ir por eso, ¿por qué el año que viene no? Y el Argentino (ex Liga Nacional) es otro torneo que hace varios años que no jugamos, es ahí donde están los mejores equipos del país. (Basílico)

La vara está alta pero tenemos con qué. (Arancibia)

Y la ponemos más alta, la subimos. Como se dio este año nos impulsa a soñar con ese Argentino de Clubes. (Lovagnini)

Cuando ganás es tan lindo y pasa tan rápido que querés repetir. (Bielsa)