Los estudios que le realizaron al capitán canalla determinaron que tiene una pequeña lesión en el aductor. Es probable que no llegue al debut copero
17:21 hs - Miércoles 25 de Marzo de 2026
Con la cuenta regresiva para el debut de Central en la Copa Libertadores a toda marcha, surge una noticia que sacude el ánimo de todos en Arroyito: pese a que faltan dos semanas para que el equipo de Jorge Almirón salte a la cancha, hay un jugador que está en duda para ese encuentro: Ángel Di María.
No hay demasiadas precisiones sobre el tema, pero sí la certeza de que el campeón del mundo tiene una lesión muscular. No se trataría de algo de gravedad, pero es una lesión al fin, situación que abre un enorme signo de interrogación sobre si podrá estar presente el jueves 9 de mayo, cuando el Canalla reciba en el Gigante a Independiente del Valle de Ecuador, por la primera fecha del Grupo H de la Copa Libertadores.
En caso de confirmarse esta posibilidad, sería un inicio a contramano, al menos desde lo emocional. La presencia de Di María no le garantiza el triunfo a Central. Su ausencia tampoco es sinónimo de un mal resultado. Sin embargo, es un hecho que el equipo perdería un jugador clave y parte de su potencial.
Ese aductor izquierdo de Di María
Pese a la falta de información oficial, lo que se puede dar como un hecho es que la lesión es en el aductor izquierdo, el músculo con el que viene lidiando desde hace ya más de tres semanas.
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Tras el regreso desde Mendoza, donde el equipo de Almirón cayó por 2 a 0 ante Independiente Rivadavia, Di María ocupó parte del lunes en realizarse algunos estudios por imágenes. Lo que se le hizo fue una resonancia y la misma determinó que existe una lesión muscular. La poca información que se filtró da cuenta de que se trata de una lesión pequeña, pero que existe.
En teoría, un desgarro lleva un mínimo de tres semanas para sanar y Di María jugó el clásico el 2 de marzo (hace poco más de 20 días), pero en realidad no es ese partido el que hay que tomar como referencia, sino el choque frente a Banfield, en el Gigante, el sábado 14. Serían 26 días los que separan ese partido del choque por Copa Libertadores y es justamente por eso que hoy no hay que descartarlo, aunque sí ponerlo en duda.
Una molestia que viene de arrastre
La historia del aductor izquierdo de Di María viene de arrastre. Todo se inició con la molestia que sintió lanzando un tiro de esquina en el último entrenamiento previo al clásico. Ese partido lo jugó porque se trataba justamente de Newell's. Tras el encuentro, tanto Almirón como el propio jugador admitieron que si en lugar del clásico se hubiera jugado otro partido, no hubiese estado en la cancha.
Lo cierto es que ese día, aun jugando a media máquina (no ejecutó en ninguna de las jugadas de pelota detenida), tuvo una injerencia vital en el desarrollo del encuentro. Fue el autor del gol con el que Central se puso en ventaja.
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Después de eso llegó el partido contra Argentinos Juniors, en La Paternal, para el cual Fideo no estuvo ni siquiera convocado. La postura del cuerpo técnico, seguramente consensuada con el futbolista, fue de no arriesgar absolutamente nada.
Algunos minutos ante Banfield
La mejoría que sintió en los días posteriores hizo que sí fuera convocado para el partido contra Banfield, pero quedó claro que no estaba al ciento por ciento en lo físico y que sólo se iba a meter en la cancha en caso de necesidad extrema. Todos recuerdan lo que pasó esa noche: el Canalla perdía ante el Taladro y Almirón apeló al ingreso de Fideo en el minuto 15 del complemento. En esos 30 minutos, dos participaciones certeras le permitieron a Central dar vuelta el resultado.
Por más que hayan sido 30 minutos los que estuvo en la cancha ese día, en algo deben haber pesado. El aductor seguramente volvió a sentir el esfuerzo y la recuperación se frenó. De igual forma, todos especularon con la vuelta a la titularidad para el choque ante Independiente Rivadavia.
Una vuelta que no se dio
Cuando el nombre de Di María apareció en la lista de los que se subirían al avión, la sensación fue que el capitán ya estaba en condiciones y que la titularidad lo esperaba. Pero no fue lo que sucedió. Cuando apareció la planilla, Di María figuraba entre los suplentes. Con un rápido 2-0 en contra, nunca estuvo ni cerca de ingresar, quizá porque Almirón consideró que podía exponerlo a un esfuerzo demasiado grande o tal vez porque tanto el entrenador como el jugador sabían que no estaba para jugar.
Fue un indicio de que las cosas no estaban del todo bien y por eso la decisión de realizarle estudios por imágenes para determinar si había alguna lesión muscular. El resultado fue la confirmación de una lesión, un verdadero tiro por la culata en un Central que esperaba ansioso el regreso de su capitán y ahora deberá esperar un tiempo más.
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El Canalla tiene un colchón de puntos en el torneo Apertura que puso ya al equipo muy cerca de la clasificación a octavos de final, por lo que desde ese ángulo el problema no sería tan grave. Pero hoy en Arroyito lo que todos están mirando es el debut en la Copa Libertadores, y para ese choque ante Independiente del Valle el jueves 9 no es seguro que Almirón pueda contar con su mejor jugador.