Sábado 19 de Febrero de 2022
Juan Cruz Komar cumplió su sueño de ponerse la azul y amarilla de Central. Pero lo de sueño no es un cliché, no es el "play" de muchos jugadores al llegar a un nuevo club y asegurar: "Siempre quise jugar acá".
El defensor rosarino de 25 años llegó "a préstamo con obligación de compra" en una operación que se resolvió de la siguiente manera: son casi dos millones y medio de dólares ,aunque los directivos no pondrán ese dinero sobre la mesa ahora. El club consensuó con Talleres cederle el 35% de la ficha que conservaba de Rodrigo Villagra (valuada en 700 mil dólares) y 1,8 millón de dólares a saldar en tres cuotas semestrales (junio, diciembre y junio de 2023, de 600 mil cada una).
El rosarino Komar es fanático del canalla y hoy en la página oficial del club se publicó una foto con el posteo "El sueño del pibe, el sueño de muchos". Allí se ve a un mocoso Juan Cruz -con el mar como fondo, seguramente durante unas vacaciones-, con la vieja camiseta auriazul con la publicidad de un canal de cable rosarino, junto a una de apenas hace unas horas, en la que el también ex Boca aparece firmando su contrato con el club de Arroyito.
Y hablando de Boca, hay una anécdota que pinta de cuerpo entero a Juan Cruz mostrando su pasión por los colores de Central. Fue en la recordada final de la edición 2015 de la Copa Argentina, que ganó el xeneize por 2 a 0 con un a escandalosa actuación del árbitro Diego Ceballos, quien en la primera etapa le anuló un gol al canalla por una dudosa posición adelantada y en la segunda mitad sancionó un escandaloso penal para Boca por una falta de Paulo Ferrari a Gino Peruzzi que en realidad fue cometida dos metros afuera del área.
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Sin embargo, el broche de oro del juez -quien luego fue suspendido- fue el tanto final de Pochi Chávez, quien sobre la hora empujó la pelota al fondo de la red en clara posición adelantada.
La anécdota, relatada por un allegado al club de Arroyito, da cuenta de que en medio del escándalo luego del pitazo final de Ceballos y mientras varios dirigentes canallas intentaban pedirle explicaciones al juez, se encontró con Juan Cruz Komar apoyado en la manga camino al túnel mientras todo el plantel festejaba en la premiación. Que ante la sorpresa, le preguntó qué hacia ahí. "No tengo nada que festejar, es un día muy triste para mí", fue la respuesta del ahora jugador canalla, quien ese día integró la delegación de Boca en el estadio Mario Kempes de Córdoba aunque no formó parte de los 18 futbolistas que entraron al campo de juego. Para muestra basta un botón dicen...