En el primer tiempo a Central le costó vulnerar al rival y en el segundo los auriazules encontraron más juego. Una victoria angelada.
Domingo 24 de Agosto de 2025
“Cómo se vive en la ciudad, el clásico es un mandato, y hay que saber estar a la altura”. La frase pos partido pertenece a Ariel Holan y de alguna manera sirve para justificar la victoria de Central sobre Newell’s. Es que, con aciertos y errores, recién en la segunda parte el equipo de Holan se aferró a ese mandato.
Se acomodó mejor que su rival en el terreno, y buscó con decisión la victoria. Y la encontró desde un tiro libre magistralmente ejecutado por Ángel Di María. Estaba haciendo un “partido terrenal”. Pero la jerarquía, que no tiene fecha de vencimiento, hace la diferencia. Y cuando tuvo su oportunidad, el Angelado no perdonó.
Antes y después del golazo de Di María, que llegó a los 36 minutos del segundo tiempo, hubo un partido. Un primer tiempo en el que a Central le costó vulnerar al rival, al que casi no le generó jugadas de gol. Y un segundo tiempo en el que los auriazules encontraron más juego.
La solvencia defensiva
Desde la solvencia defensiva de la dupla Quintana/Komar, pasando por el equilibrio que brindó Ibarra, el equipo estuvo firme. Y con Malcorra algo más retrasado en el terreno que de costumbre, hubo conducción. Así, aunque sin la precisión necesaria en la última puntada, Central tuvo sus oportunidades. Pero no las pudo aprovechar.
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El tiro libre de ensueño de Ángel Di María
Hasta que llegó el tiro libre de Di María. Un poco más lejos, pero en el mismo arco, que hace un par de años Nacho Malcorra, también de tiro libre, venció la resistencia de Hoyos. El Malcorrazo.
El mismo arco, el de Génova, en el que el inmortal Negro Palma marcó su único gol en un clásico, también de tiro libre, algo más cerca y al otro palo que el de Di María. Pero dejando sin chances a Luis Islas, que por entonces defendía el arco de Newell’s.
Después del gol del Angelado, quedaba poco partido. Pero Central lo jugó con dientes apretados. Fue todo muy diferente a los recientes fallidos cierres de partido ante Godoy Cruz y Deportivo Riestra, que le costaron el empate. Esta vez, como exige el mandato, el equipo estuvo a la altura. Defendió la ventaja y se quedó con un triunfo clásico más, el quinto en fila. Y estiró a 21 de diferencia el historial.