Se repitieron los festejos de la victoria ante Suiza, aunque mucho más multitudinarios
20:04 hs - Miércoles 15 de Julio de 2026
Después de volver a sufrir, esta vez para que la selección argentina nuevamente juegue una final de Copa del Mundo, era una obviedad que los festejos en Buenos Aires, en la clásica esquina de la avenida 9 de Julio y Corrientes, no se iban a demorar. Pero en pocos minutos una enorme cantidad de gente ya había convertido al Obelisco porteño en una fiesta interminable y descomunal.
Apenas el árbitro pitó el final de Argentina 2-Inglaterra 1, la 9 de Julio se convirtió en un reguero de gente eufórica. El fenómeno ya había tenido lugar el pasado domingo 13, luego del encuentro de la albiceleste ante Suiza con el que los dirigidos por Lionel Scaloni clasificaron a semifinales. Pero esta vez la multitud que se dirigía al Obelisco realmente parecía no tener fin.
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Como parte de las medidas de prevención se movilizaron 800 efectivos de la Policía de la Ciudad, además de funcionarios pertenecientes a las áreas de Orden Urbano, la División Despliegue de Intervenciones Rápidas (DIR) y patrullas en moto del Grupo de Apoyo Motorizado (GAM), junto con brigadas de la Superintendencia de Investigaciones y personal de las Comisarías Vecinales 1B y 1D.
Los clásicos "Muchachos", "el que no salta es un inglés" y "olé, olé, olé, Messi, Messi", junto con el nuevo tema de la albiceleste "La cuarta estrella", se mezclaron con bocinazos, vuvuzelas, banderas argentinas, fuegos artificiales y bombas de estruendo que cubrieron los alrededores del Obelisco.