El retiro internacional de Cristiano Ronaldo, eclipsado por el brillo de Messi

El último capítulo del portugués cerró con una pelea con el DT de la selección. La Pulga se despidió de la albiceleste como la estrella de un título y casi el segundo consecutivo

Jueves 05 de Noviembre de 2026

La gloriosa carrera de Cristiano Ronaldo con Portugal tuvo un final amargo. Todo un contraste con respecto a su nemésis Lionel Messi, quien también se retiró del fútbol internacional este año tras llevar a Argentina a dos finales consecutivas de la Copa del Mundo.

Como ocurrió a lo largo de sus sobresalientes carreras, es imposible no comparar a los dos mejores jugadores de su generación y, para muchos, los mejores de todos los tiempos.

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Aunque el mensaje en video de Cristiano para anunciar su retiro fue emotivo, llegó después de una ríspida ruptura con el seleccionador Jorge Jesus, que llevó a CR7 a abandonar la concentración de la que terminó siendo su última convocatoria internacional.

Fue multado y suspendido. Y aunque ambos fueron gestos simbólicos —la multa fue de 285 dólares— representaron un final poco edificante para una carrera en la que condujo a la selección lusa a tres títulos importantes y se convirtió en el máximo goleador histórico del fútbol internacional masculino.

Del otro lado está Messi, cuya importancia perdurable para Argentina fue evidente hasta el final, al alcanzar nuevas alturas en los Mundiales, convertirse (aunque sea brevemente) en el máximo goleador histórico del torneo y dejar a la Albiceleste al borde de dos títulos consecutivos.

A sus 39 años hizo ocho goles y cuatro asistencias en el Mundial 2026, para quedar sólo un paso por detrás de Kylian Mbappé. En términos estadísticos fue la mejor Copa del Mundo del crack rosarino y estuvo en línea con la forma extraordinaria que mostró en el tramo final de su carrera internacional, en la que ganó tres grandes títulos a partir de los 34 años.

Por lo que mostró en el Mundial de Estados Unidos, podría argumentarse que Messi aún tenía más para dar y que podría haber seguido hasta la Copa América de 2028.

Una salida anunciada

El retiro de Cristiano, a los 41 años, se sintió como algo que venía gestándose desde hace mucho tiempo. Su carrera internacional parecía prácticamente terminada en el Mundial 2022, cuando fue relegado y su reemplazo, Goncalo Ramos, pareció dar paso a una nueva generación al marcar de inmediato un triplete.

Aunque siguió luchando, logrando nuevos récords goleadores y guiando a Portugal a un segundo título de la Liga de Naciones el año pasado, no pudo igualar el brillo sostenido de Messi en el escenario más grande.

Tras su discreta Copa del Mundo en Qatar, no pudo convertir durante el camino de Portugal hasta los cuartos de final en el Campeonato Europeo de 2024 y se quebró en llanto en la cancha después de fallar un penal en la prórroga.

Aunque se convirtió en el primer jugador en marcar en seis Mundiales distintos, gran parte del debate fue si debía seguir siendo titular indiscutible. En sus últimos encuentros las cámaras parecían estar siempre a la espera de una reacción cuando era reemplazado o quedaba fuera del once inicial en un momento en que Portugal cuenta con una generación dorada de jugadores.

“Pero siempre es así: cuando las cosas van bien, ‘Cristiano es bueno’; cuando las cosas van mal, ‘Cristiano es un jugador retirado, es viejo’. Siempre será así”, afirmó hace unos meses.

Día de furia

Ese debate continuó después de la Copa del Mundo y Cristiano se enfureció cuando le pidieron que calentara durante un partido de la Liga de Naciones contra Noruega en septiembre, en el que finalmente no entró. Abandonó la concentración y más tarde difundió un comunicado en el que afirmó que le habían dicho que jugaría 30 minutos y que el técnico no había cumplido su palabra. Luego Cristiano quiso que el DT reconociera su “error” durante una conferencia de prensa, algo que el entrenador no hizo, lo que llevó a su figura estelar a dejar el equipo.

Independientemente de la legitimidad de la queja, su reacción fue otra distracción no deseada para la selección.

Con poca diferencia entre sus carreras a nivel de clubes —Messi ganó más Balones de Oro, Cristiano Ronaldo logró más títulos de la Liga de Campeones—, sus logros internacionales se convirtieron en una vara para ayudar a zanjar el debate sobre quién es el mejor de todos los tiempos. Messi dejó rezagado a Cristiano con su glorioso cierre con Argentina, aunque antes había sido al revés.

El triunfo de Portugal en la Eurocopa 2016 lo distinguió de Messi, quien tuvo que esperar hasta 2021 para ganar la Copa América, su primer gran título con Argentina. La Pulga finalmente se puso a la altura de la gran leyenda histórica del fútbol argentino, Diego Maradona, al conducir a la Scaloneta a la conquista del Mundial 2022.

Argentina volvió a ganar la Copa América en 2024 y la estrella del Inter Miami estuvo a un paso de una segunda Copa del Mundo, cuando cayó en la final ante España.

Sus actuaciones sobresalientes en dos Mundiales consecutivos parecen dejar más en claro las dificultades de Cristiano Ronaldo. El portugués fijó un récord de 146 goles (en 234 partidos(, frente a los 126 de Messi (en 208).

Ambos fueron íconos para sus países durante más de dos décadas y dejan un vacío en el fútbol internacional que quizá no se aprecie plenamente hasta la próxima Copa del Mundo.