Viernes 08 de Octubre de 2021
De las primeras a las últimas imágenes hubo una gran distancia. Del equipo seguro y arrollador al que repartió protagonismo y hasta sufrió en su propia área, la diferencia fue importante. Tampoco fue que hubo dos dominadores, pero sí que a Argentina se le hizo más difícil ejercer el control de un trámite donde casi todo pasó por su rendimiento, más allá de los buenos chispazos que le dio a Paraguay el talento con velocidad de Almirón. Pero a decir verdad, de una victoria posible, la selección de Scaloni terminó en un empate también deseable. Así mantuvo el invicto, también a raya al que es hoy el primero que queda afuera del Mundial de Qatar y por eso el punto lo terminó entusiasmando.
Argentina puso su favoritismo sobre la mesa, su chapa de siempre candidato sazonada con el espaldarazo que le dio el título de la Copa América en Brasil. Esta selección de Scaloni creció en suficiencia que tal vez en algún momento le puede costar una mala pasada. Pero siente que puede, que debe y por eso asume el rol de protagonista sin importar al que tiene enfrente ni dónde. Así se plantó en el Defensores del Chaco, así le imprimió vértigo a sus avances y encontró huecos, haciéndose de la pelota a través de un Messi movedizo y punzante, que tuvo de socio a Joaquín Correa, el inesperado titular por las molestias físicas previas de Lautaro Martínez.
Así, Antony Silva empezó a erigirse en un frontón inexpugnable ante dos llegadas claras de Correa y lo seguiría siendo hasta el final, cuando en medio de un dominio ya repartido, Argentina pudo crear peligro con un remate de De Paul y, sobre todo, con un disparo del ingresado Papu Gómez que buscaba el ángulo superior izquierdo y obligó a una tapada magistral.
Pero claro, ya por entonces el arquero guaraní no era protagonista excluyente bajo los tres palos. Su colega Emiliano Martínez también tuvo que hacer de las suyas para evitar la caída de su arco en un complemento que pudo ser para cualquiera.
El Dibu le tapó un mano a mano magnífico a Almirón, que por fortuna no dio el pase atrás a Sanabria y luego le tapó bárbaro un gran desvío del 9 guaraní. Trascartón, el centrodelantero paraguayo la tiró afuera luego de una gran asistencia del 10. Todas situaciones que reflejaron una mayor paridad de fuerzas, pese a que la postura fue siempre la misma, con Argentina con la idea fija de proponer.
La novedad del complemento fue precisamente esa: un mayor reparto, porque la selección de Scaloni, además de las tapadas de Silva, también contó con otra situación clarísima, cuando Correa no pudo conectar un centro bajo y rasante desde la derecha de De Paul. O el cabezazo del propio tucumano, que desvió providencialmente Gustavo Gómez.
La sensación de favoritismo argentino nunca se alteró, solo que Paraguay se la disputó más en el segundo tiempo. En la situación incómoda en que se encuentra en la tabla no le quedaba otra y quizás con lo que ofreció en el complemento le alcance para conformarse hoy e ir por más puntos mañana, en la doble fecha que resta.
Eso será por supuesto cuestión para el Toto Berizzo. En cambio, Scaloni puede analizar el desarrollo dentro la lógica. Tampoco es tan fácil ir a Asunción y ganar. En todo caso, la preocupación mayor será el tema de la lesión del Toro Martínez y de Marcos Acuña, y una merma física que se notó con De Paul, aunque también con Di María y el mismo Messi.
El camino hacia Qatar se tapizó con un empate que no estuvo nada mal al cabo. Una derrota sí hubiera dejado preocupación, porque la diferencia entre ir al Mundial o quedar afuera hubiera quedado en 4 puntos. Ahora sigue en 7 y en 5 respecto a Colombia, que igualó en Montevideo y hoy va al repechaje. Además de lo numérico, la imagen confiable de Argentina se ratificó. El punto también fue un saldo apetecible.